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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Latido Riojano

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La nafta vuelve a recalentar la inflación en Estados Unidos y se filtra hasta la góndola del supermercado

El índice de precios al consumidor cerró septiembre en 3,7% interanual, con el surtidor y los pasajes aéreos como los rubros que más empujaron la suba. La energía, otra vez, se transforma en comida cara.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura · · 3 min de lectura
La nafta vuelve a recalentar la inflación en Estados Unidos y se filtra hasta la góndola del supermercado

Les cuento lo que dejó el último informe de inflación en Estados Unidos, difundido esta semana, porque los números importan y mucho más cuando se los mira con detenimiento: el índice de precios al consumidor cerró septiembre en 3,7% interanual, contra el 3,4% de agosto, y trepó 0,6% en la comparación mensual, medio punto por encima del registro previo. La nafta, otra vez, se sentó en el centro de la escena con una suba cercana al 9% en un solo mes, y los pasajes aéreos acumularon un alza del 23% en doce meses. La inflación subyacente, esa que deja afuera los componentes más volátiles como alimentos frescos y energía, llegó al 2,6% interanual, también por encima del 2,4% de agosto.

Del surtidor a la góndola: cómo se contagia la suba

Lo que pasa con el combustible no se queda en el surtidor, y a esta altura ya lo sabemos de memoria: las empresas que producen, distribuyen y venden alimentos absorben costos más altos de transporte y logística, y tarde o temprano los trasladan al precio final. PepsiCo fue una de las compañías que decidió mover sus listas para compensar el encarecimiento del combustible, el aluminio y los ingredientes. Es el camino clásico que recorre el dólar extra que paga un camión cuando carga gasoil: termina en una bolsa de papas fritas o en una lata de gaseosa, del surco a la góndola, como suelo decir cada vez que aparece un dato así.

“La nafta no sube sola: sube el flete, sube el packaging, y al final del camino sube la cuenta del supermercado. Cuando un organismo no controla lo que pasa en el sector energético, lo que hace es expulsar la presión hacia todos los demás eslabones de la cadena.”Carlos, distribuidor de alimentos en Chicago

Por qué la nafta se desbocó

El precio promedio de la nafta en Estados Unidos se ubicó en 4,34 dólares el galón, un nivel levemente superior al del mes anterior, aunque con cierta tendencia a la baja en las últimas semanas. El motor de fondo sigue siendo geopolítico: las tensiones en el suministro global de petróleo y gas derivadas del conflicto armado en Irán, activo desde principios de año, mantienen al barril de Texas cotizando cerca de los 95,53 dólares, con una suba de alrededor del 1,5% en la jornada del informe. Lo que se ve en el surtidor de una estación de servicio en Miami o en Houston es, en realidad, una foto lejana de lo que pasa en Medio Oriente.

  • 3,7% interanual: el nivel más alto desde mediados de año, por encima del 3,4% de agosto.
  • Cerca de 9% en un solo mes: la nafta fue el rubro que más presionó al índice general.
  • 23% en doce meses: los pasajes aéreos acumularon la segunda suba más fuerte del relevamiento.
  • 2,6% interanual: la inflación subyacente también aceleró respecto del 2,4% previo.
  • 4,34 dólares por galón: precio promedio de la nafta, con leve baja en las últimas semanas.
  • 95,53 dólares: cotización del barril de Texas en la jornada del informe.

El dato actual todavía está lejos del pico de 9,1% que el índice registró en 2022, y eso es un ancla importante a la hora de poner las cosas en su lugar, aunque la tendencia del año fue claramente ascendente y eso es lo que más preocupa a los analistas, porque la inflación subyacente se sigue con atención porque refleja dinámicas más estructurales del nivel de precios, más allá de los vaivenes del petróleo, y cuando ese indicador acelera es porque hay algo que se está enquistando debajo de la superficie, algo que no se resuelve con un puñado de meses de buena voluntad. La ropa fue otro de los rubros que aportó al alza mensual, y eso completa un combo poco amigable para el bolsillo de los hogares estadounidenses, que siguen cargando con el peso del combustible y los alimentos como los dos rubros que más pesan en el presupuesto cotidiano. El combustible y los alimentos siguen siendo los rubros que más pesan en el bolsillo de los hogares estadounidenses: una postal que se repite mes tras mes y que, a esta altura, ya nadie puede mirar como un accidente pasajero.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura

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