Tras las huellas del puma en la estepa nevada de Santa Cruz
Perito Moreno, a más de mil ochocientos kilómetros de Buenos Aires, es el punto de partida para excursiones de tres días que combinan rastreo, observación de fauna y lectura del paisaje patagónico durante el invierno.

Ana Belén Corzo, Turismo: La ciudad de Perito Moreno, ubicada a más de mil ochocientos kilómetros de Buenos Aires sobre la ruta nacional 40, en el departamento Lago Buenos Aires de Santa Cruz, funciona como punto de partida para excursiones de rastreo de pumas en plena estepa patagónica. Los recorridos, de tres días de duración, parten antes del amanecer y transitan por campos privados y sectores cercanos al Parque Patagonia Argentina.
Durante el invierno, la nieve puede alcanzar hasta las rodillas, el asfalto presenta hielo y las temperaturas descienden por debajo de cero. Ese escenario exige preparación, pero también favorece la búsqueda: las huellas del felino quedan marcadas con claridad y permiten orientar el recorrido. La pisada del puma es redondeada, presenta una almohadilla con forma de pentágono y no muestra marcas de uñas, debido a que el animal las retrae al desplazarse. Además, la pata delantera es más grande que la trasera.
Cómo se realiza el rastreo
- Observar el comportamiento de guanacos y choiques, que pueden mostrar señales de agitación ante la presencia del puma.
- Seguir las huellas marcadas en la nieve.
- Atender el vuelo de caranchos o cóndores que convergen sobre un punto.
- Buscar restos de presas, generalmente guanacos o liebres, cubiertos parcialmente con tierra o vegetación.
Cuando los guías detectan alguna de estas señales, el grupo se detiene y realiza la observación con binoculares desde posiciones elevadas. El avistaje del puma no está garantizado, ya que se trata de un animal de hábitos principalmente crepusculares y nocturnos, solitario y territorial. En la Patagonia se alimenta de guanacos, choiques y liebres y cumple un papel central como depredador tope en la regulación de las poblaciones de herbívoros.
El macho adulto puede pesar entre 55 y 80 kilogramos, mientras que la hembra se encuentra generalmente entre los 30 y los 60. A diferencia de otros grandes felinos, el puma no ruge: se comunica mediante ronroneos, gruñidos y silbidos. También puede saltar hasta cinco metros en forma vertical y superar los diez metros en forma horizontal.
El recorrido no se limita a la búsqueda del felino. En la estepa es posible observar guanacos, zorros colorado y gris, piche patagónico y zorrino, mientras que en el cielo aparecen cóndores andinos, choiques y flamencos. El área registra más de 120 especies de aves, lo que amplía el interés del viaje incluso cuando el encuentro con el puma no se concreta.
Horarios y precios
Las salidas arrancan de madrugada, antes del amanecer, y se extienden durante tres días. El material de consulta no informa precios, por lo que corresponde consultar los valores y las condiciones de contratación directamente con los prestadores locales.
Para esta experiencia se recomienda viajar durante el invierno, cuando la nieve facilita la lectura de huellas y el seguimiento de los rastros. La observación depende de las condiciones climáticas, la conducta del animal y el desarrollo de la búsqueda, por lo que el valor principal de la excursión está tanto en la posibilidad de avistarlo como en el proceso de recorrer quebradas, cañadones y ambientes de la estepa junto con guías locales.
Perito Moreno también permite combinar el rastreo con otros destinos cercanos. Los Antiguos se encuentra a pocos kilómetros y se destaca por su producción de cerezas y frutillas, favorecida por el microclima del valle. Más al sur se ubica el Parque Provincial Cueva de las Manos. Para conocer la disponibilidad de las excursiones, los horarios vigentes y los datos de contacto oficial, los interesados deben comunicarse con las autoridades de turismo de Perito Moreno o con los prestadores habilitados de la zona.
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