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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Latido Riojano

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Teeto: el plataformas 3D que reinventa la fórmula de los 64 bits con una masa azul que se lo traga todo

El estudio neozelandés Eat Pant Games presentó su nuevo juego de plataformas en tercera persona, con 24 niveles, cooperativo local y una mecánica de absorción que muta al personaje según lo que come del escenario.

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Micaela OyolaCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Teeto: el plataformas 3D que reinventa la fórmula de los 64 bits con una masa azul que se lo traga todo

A primera vista parece una bolita azul despistada saltando entre plataformas, pero Teeto tiene un truco que lo separa de cualquier plataformas 3D de la vieja escuela: se come lo que toca. Rocas, fuego, lo que sea. Y lo que come lo transforma. Esa simpleza, que parece de los años de la PlayStation original, es la columna vertebral del nuevo juego de Eat Pant Games, un estudio con sede en Nueva Zelanda que acaba de mostrar su criatura al mundo.

El planteo suena a viaje en el tiempo. 24 niveles repartidos en cuatro actos, cooperativa local con pantalla dividida, y una curva de dificultad pensada más para disfrutar que para sufrir. El personaje es una masa azul llamada Teeto, acompañado por Nory, una coneja que lo sigue en la aventura. Juntos tienen que enfrentar una corrupción de sombras que se va comiendo el mundo a su paso, y para resolver cada situación hay que mirar antes de saltar.

La mecánica de la absorción

Lo que distingue a Teeto de cualquier otro plataformas 3D es esa mecánica de mutación. El personaje absorbe objetos del escenario y, según lo que ingiera, sus propiedades cambian. Una roca le da peso, el fuego le da otro tipo de ventaja. No se trata de juntar power-ups al voleo: hay que observar, decidir qué conviene en cada momento y recién entonces actuar. Esa decisión de diseño corre todo el eje del género, que suele ser saltar de plataforma en plataforma de manera lineal, hacia algo más cercano a un juego de exploración pausada.

El movimiento acompaña con dobles saltos y planeos que permiten resolver los tramos con precisión milimétrica, y la misma lógica de absorber lo que hay alrededor se repite en los enfrentamientos contra los jefes. Así, el sistema no se rompe cuando sube la dificultad: se mantiene coherente de principio a fin.

Cooperativa, coleccionables y una dificultad que no quiere asustar a nadie

  • 24 niveles distribuidos en cuatro actos, con énfasis en la exploración y los coleccionables.
  • Cooperativo local con pantalla dividida para jugar en compañía.
  • Rescate de criaturas escondido en los rincones como incentivo para revisar cada escenario.
  • Curva de dificultad deliberadamente amable, diseñada para jugadores que quieren disfrutar sin frustrarse.
  • Estética y sensibilidad que remiten a los plataformas 3D de la era de los 64 bits.

La decisión de hacer un juego accesible tiene su costo. Quien venga de masticar plataformas 3D durante décadas puede terminar pidiendo un poco más de exigencia. Pero esa misma suavidad es la que abre la puerta a un público más amplio, y el cooperativo local con pantalla dividida potencia ese costado social: los rompecabezas ambientales, los coleccionables y los niveles funcionan igual de bien en solitario que con un amigo al lado.

¿Te animás a un plataformas sin complicaciones, o preferís que el género te exija más? Esa es, al final, la pregunta que deja planteada este debut de Eat Pant Games, que todavía no confirmó fecha de lanzamiento definitiva pero ya tiene a más de uno mirando el calendario con la expectativa de volver a esos saltos simples y directos de los noventa, ahora con una masa azul que se lo come todo a su paso.

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Micaela OyolaCultura y espectáculos

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