Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Se fue el Negro González Oro, la voz que amaneció quince años en la radio argentina

Murió en Punta del Este a los 74 años. Había dicho basta a la conducción diaria en 2021, después de 35 años frente al micrófono, y eligió Uruguay para criar a sus hijos. Un repaso por su trayectoria y por las razones de un retiro que no fue, del todo, un retiro.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura · · 4 min de lectura
Se fue el Negro González Oro, la voz que amaneció quince años en la radio argentina

La mañana de este viernes 25 de septiembre amaneció gris en casi todo el territorio argentino, con esa llovizna fina que enciende las alarmas en las fincas porque amenaza la sanidad de uva fina todavía colgada del parral, y la noticia llegó mientras los productores de Mendoza revisaban los pronósticos para decidir la fecha de la última pasada de fungicida antes de la vendimia. Murió Oscar el Negro González Oro, a los 74 años, en Punta del Este, la ciudad uruguaya donde se había instalado en 2020 y donde finalmente eligió vivir lejos del ritmo de Buenos Aires, del que tanto se había quejado en sus últimas emisiones. Lo conocí de oídas, como tantos, porque fue una de esas voces que formaron parte del paisaje cotidiano de la Argentina durante décadas, y su partida me deja pensando en lo rápido que se vacía un dial cuando alguien que lo habitó con tanto caudal decide apagarlo.

González Oro había dicho basta el 2 de abril de 2021, cuando completó 35 años de carrera ininterrumpida frente al micrófono. En aquella última emisión de El oro y el moro, el programa que condujo durante 15 años por la mañana y que lideró la audiencia de la radio AM durante una década, hubo recuerdos, mensajes de familiares, de compañeros de trabajo y del público que lo siguió durante generaciones. El Negro habló desde Uruguay y se despidió con una frase corta, de esas que se graban en la memoria del oyente: me han hecho muy feliz. Fue, también, una manera de decir que la radio lo había sostenido tanto como él a ella.

Por qué se fue de San Isidro

Días antes de su salida al aire, González Oro había explicado que quería disponer de más tiempo para sus hijos, y la decisión ya estaba tomada: había dejado su casa de San Isidro, había tramitado la residencia uruguaya y empezaba a armar vida nueva en Punta del Este. Entre los motivos de esa mudanza mencionó la cuarentena, la muerte de varios amigos y el desgaste que le producía escuchar a diario los problemas de sus oyentes, una carga que él mismo confesaba como parte del oficio. Como me dijo una vez un productor vitivinícola de San Rafael mientras revisábamos el efecto de las heladas tardías en un cuartel de malbec: del surco a la góndola hay un camino que se hace todos los días, y nadie lo recorre dos veces igual. Algo parecido pasa con un micrófono: lo usás miles de mañanas y, cuando lo soltás, entendés que ese ida y vuelta con la gente también te fue transformando a vos.

Su instalación en Uruguay no significó, sin embargo, una interrupción completa del trabajo. Desde su casa mantuvo entrevistas y, con el paso de los meses, tuvo participaciones ocasionales en radio y televisión, además de seguir activo en sus redes sociales, donde compartía recuerdos y reflexiones. La periodista Denise Pessana recordó una cena que habían compartido un mes antes de su muerte y destacó su cultura y las anécdotas que contaba, aunque señaló que lo había visto frágil. La imagen coincide con la de un hombre que había elegido bajarse del ritmo diario sin cortar del todo el vínculo con su público.

Lo que el Estado todavía no resolvió

La trayectoria de González Oro quedó ligada, sobre todo, a la conducción radial y a los años de contacto cotidiano con la audiencia, y su partida vuelve a poner sobre la mesa un asunto que la política cultural no termina de resolver: el reconocimiento y la contención de quienes dedicaron décadas a la radio AM, un medio que fue escuela de oficio y usina de identidad para varias generaciones. Mientras tanto, las emisoras siguen achicando planteles, los conductores históricos envejecen sin reglas claras de jubilación ni de preservación de sus archivos sonoros, y las radios universitarias y comunitarias pelean por sostenerse sin apoyo estatal. Es, me parece, una deuda pendiente con quienes hicieron de la mañana un acto compartido.

  • Fallecimiento este viernes 25 de septiembre, en Punta del Este, a los 74 años.
  • Residía en Uruguay desde 2020, con residencia tramitada y casa en el balneario.
  • Condujo El oro y el moro durante 15 años; el ciclo lideró la AM durante una década.
  • Se despidió de la conducción diaria el 2 de abril de 2021, al cerrar 35 años de carrera.
  • Tras el retiro mantuvo entrevistas y participaciones ocasionales en radio y TV.
RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo