Saltar al contenido
Domingo, 18 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Portada — Vida —

Neuquén se prepara para dos jornadas bajo alerta amarilla: primero la lluvia, después la tormenta

El Servicio Meteorológico Nacional encadenó dos avisos consecutivos sobre gran parte de la provincia y recomendó asegurar objetos sueltos, revisar desagües y evitar circular por calles anegadas. Las máximas no superarán los 20 grados y el viento del noreste podría alcanzar ráfagas de más de 40 kilómetros por hora.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
Neuquén se prepara para dos jornadas bajo alerta amarilla: primero la lluvia, después la tormenta

Acá en Neuquén, cuando uno mira el cielo todavía con algo de desconfianza porque sabe lo que es quedarse varado en medio de un temporal, lo que acaba de publicar el Servicio Meteorológico Nacional suena a señal de alarma con los tiempos justos: dos alertas amarillas consecutivas sobre buena parte de la provincia, una de lluvias para la noche del lunes 19 y otra de tormentas que arrancará durante el martes 20 y se prolongará, según la zona, hasta el día siguiente. El nivel amarillo, vale aclararlo una vez más, no es un detalle menor: el organismo lo usa para describir fenómenos con capacidad de causar daño y de interrumpir, aunque sea por un rato, la vida cotidiana de cualquier vecino desprevenido.

Antes de meternos en los consejos, conviene reparar en el mapa. La primera alerta, la de lluvias, pega distinto según dónde uno tenga parada la rutina. En la Confluencia, en el este de Añelo, en el este de Pehuenches y en Picún Leufú, el agua empezaría a caer durante la noche del lunes. Más al oeste, en cambio, en el este de Loncopué, en Picunches, en Ñorquín, en el oeste de Añelo y de Pehuenches y en el sur de Minas, la advertencia se adelanta a la tarde del mismo lunes, porque a esa franja también le corresponde la alerta por tormentas que va desde el mediodía del lunes hasta la mañana del martes.

El martes se agranda el área bajo tormenta

Para el martes 20, el panorama se ensancha: la alerta amarilla por tormentas se suma a la Confluencia, se corre al resto de la región este y, sobre todo, se mete de lleno en el centro y en el norte de la provincia. Es decir, el mismo día que muchos aprovechan para volver a sus actividades después del finde, el tiempo se va a poner áspero en casi todo el territorio neuquino. Y a eso hay que sumarle un dato que no es menor: el viento del noreste, que durante el lunes puede venir con ráfagas que superen los 40 kilómetros por hora, más que suficiente para arrastrar una maceta mal apoyada en un balcón o para complicar a quien tenga que manejar por la ruta con la camioneta cargada.

Para dimensionar lo que se viene, me crucé a la esquina y hablé con Marta, que vende pan casero en el barrio y suele empezar la jornada bien temprano: "Mirá, yo a esta altura ya aprendí que cuando dicen alerta amarilla hay que tomarse en serio el asunto, porque el año pasado se me voló la media sombra del patio en un rato y tuve que salir corriendo a juntar las macetas con mi marido. Esta vez ya saqué todo lo que podía volar y dejé las canaletas limpias, así no nos encontramos con la cocina anegada", me contó mientras acomodaba las facturas en la bandeja.

Las recomendaciones que difundió el SMN

El termómetro va a acompañar la inestabilidad. El lunes la máxima no pasará de los 20 grados y la mínima de la noche va a bajar hasta los 6, así que el abrigo va a ser tan necesario como el paraguas. El martes, en tanto, el rango irá de los 11 a los 18 grados, con esa sensación de frescura húmeda que se mete en los huesos y que muchos vecinos de la zona reconocen nomás salir a la vereda. Y el resto de la semana no afloja: la máxima sigue en caída, con 16 grados el miércoles y apenas 14 el jueves, antes de una recuperación tibia que apenas va a rozar los 19 grados el sábado.

Hay un dato de fondo que el SMN viene subrayando en sus informes trimestrales y que en Neuquén se siente como una advertencia con nombre propio: el fenómeno de El Niño se está intensificando y la primavera va a ser más lluviosa y más fría que lo habitual en buena parte del país. No es una intuición de los vecinos que dicen que "antes llovía de otra manera", sino una lectura técnica que se repite alerta tras alerta. Mientras tanto, en las casas de la Confluencia y de los pueblos del interior, la rutina de estos días se parece bastante a una misma escena: controlan canaletas, guardan las macetas y miran el cielo con la taza de café en la mano, como si quisieran sacarle una promesa al horizonte antes de que llegue la tormenta.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo