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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El norte neuquino se prepara para un viernes con nieve y térmica bajo cero

En Chos Malal y la zona norte de la provincia, el jueves ya llega con cielo cubierto y viento, pero el ingreso de una masa de aire antártico durante el viernes promete nevadas débiles, mínimas de dos grados bajo cero y un fin de semana donde las heladas se van a hacer sentir a pleno, hasta que el sol vuelva a asomar el domingo.

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Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
El norte neuquino se prepara para un viernes con nieve y térmica bajo cero

Acá en Chos Malal y a lo largo de todo el norte neuquino, este jueves arranca con un cielo que ya viene tapado desde temprano, como si la cordillera hubiera decidido correr un telón gris sobre los valles y los pueblos que viven mirando a la cordillera del viento. La máxima del día no va a pasar de los 11 grados y, cuando caiga el sol, el mercurio se va a apoyar en los 8 grados, mientras el viento del noroeste empieza a empujar con ganas, primero alrededor de 18 kilómetros por hora y, ya entrada la noche, con ráfagas que pueden trepar hasta los 29. Es de esos jueves en los que uno sale a la calle y siente que el abrigo no alcanza, sobre todo si le toca esperar el colectivo en la esquina o caminar unas cuadras hasta el almacén de la esquina.

El viernes se tiñe de blanco

El cambio más marcado, el que realmente pone en alerta a la región, llega el viernes. Por esas horas va a ingresar una masa de aire directamente desde la Antártida, empujada por vientos del sudeste que van a poner el ambiente inestable y van a traer nevadas débiles pero persistentes sobre Chos Malal y los pueblos cercanos. La máxima apenas va a rozar los 3 grados y la mínima se va a ir hasta los 2 grados bajo cero, una cifra que no es menor para una zona donde la gente está acostumbrada al frío, pero no siempre a este tipo de combinaciones entre viento, nieve y hielo. Por eso, quien tenga que tomar la ruta hacia el sur o meterse por los caminos serranos tiene que salir con tiempo, llevar las cubiertas en condiciones y no tentar a la suerte con la calzada, porque la visibilidad puede caer de golpe y el piso se puede poner muy traicionero en cualquier curva.

El sábado el frío se queda instalado en la zona, con marcas que van a moverse entre un grado bajo cero y cero a lo largo del día. El viento, eso sí, va a aflojar bastante respecto del viernes, lo que seguramente haga la sensación térmica un poco más llevadera, aunque las heladas nocturnas se van a mantener firmes durante todo el fin de semana. Eso significa que las plantas que uno tiene en el patio, las cañerías que corren por el techo de chapa y hasta los caños del galón de gas merecen una mirada cuidadosa antes de que caiga la noche, porque un descuido ahora se paga con cañerías reventadas y un buen dolor de cabeza el lunes.

Recién el domingo se empieza a acomodar

La recuperación, como pasa casi siempre en la Patagonia, va a llegar de la mano del sol. El domingo el cielo va a ir pasando de cubierto a despejado y las temperaturas, de a poco, van a empezar a trepar hasta los 9 grados, una marca que para esta altura del año suena casi como un alivio. Ya el lunes la historia cambia de manera notable: se esperan máximas de 17 grados con poco viento y cielo abierto, y aunque el martes la máxima retrocedería a unos 12 grados, el contraste con el viernes va a ser tan grande que uno va a tener la sensación de estar pasando de un mini invierno a una primavera anticipada en apenas 72 horas.

“Yo tengo las estufas a punto, las garrafas cargadas y la leña apilada al lado de la cocina, porque cuando cae esta clase de viento del sudeste uno sabe que la nieve no tarda en llegar y que después, hasta que el sol no la saque, el patio queda blanco y la calle queda peligrosa.”Ricardo, vecino del barrio centro de Chos Malal

Para quienes tienen actividades al aire libre planeadas para el fin de semana, la recomendación práctica de cualquier vecino de la zona es bastante clara: priorizar el domingo, cuando ya empieza a aflojar el frío y se puede disfrutar de un día más templado, o directamente postergar todo para el lunes, cuando la máxima roza los 17 grados y el viento prácticamente desaparece. Mientras tanto, las noches del sábado y el domingo siguen siendo protagonistas del frío, con riesgo cierto de heladas que pintan de blanco los campos y obligan a redoblar los cuidados en la casa. Y yo, mientras escribo esta nota, miro por la ventana cómo el cielo se va cerrando sobre el norte neuquino y me imagino el silencio que va a dejar la nieve cuando el viernes termine de instalarse sobre estos pueblos.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

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