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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una semana para perderse entre libros en el Bellas Artes de Neuquén: la feria ya está en marcha y promete multitudes

La 13.ª edición de la Feria Internacional del Libro Marcelo Martín Berbel abrió sus puertas en el Museo Nacional de Bellas Artes con más de 100 stands, 600 actividades programadas y la expectativa de superar las 250.000 visitas del año pasado. Acá te cuento qué se viene hasta el 20 de septiembre.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
Una semana para perderse entre libros en el Bellas Artes de Neuquén: la feria ya está en marcha y promete multitudes

Le digo de entrada, estimado lector, si está pensando en hacer una escapada estos días a la capital neuquina, sepa que tiene una excusa de oro: la Feria Internacional del Libro Marcelo Martín Berbel arrancó este viernes y va a estar montada hasta el 20 de septiembre en el Museo Nacional de Bellas Artes, un edificio que ya conozco de otras coberturas y que, cada vez que le toca recibir una feria así, se transforma en una pequeña ciudad adentro de una ciudad.

Es la decimotercera edición de una movida que en Neuquén ya se volvió una tradición y que este año se propuso un lema que no es casual: "Libros que transforman una ciudad en movimiento". Detrás de esa frase hay dos ejes bien marcados. Por un lado, la memoria a 50 años del golpe de Estado de 1976, un tema que en estas latitudes siempre pesa de un modo particular. Por el otro, la figura de Jorge Luis Borges, cuando se cumplen 40 años de su muerte, así que imagine la cantidad de charlas, lecturas y mesas que van a girar alrededor del maestro.

Cifras que marean y una grilla para todos los gustos

Por las dudas que alguien todavía no se haya sacado el sombrero, le tiro los números que maneja la organización: más de 100 stands instalados en el predio, 600 actividades inscriptas en la grilla oficial y, atención, más de 200 escritores y escritoras confirmados para participar. Para que todo eso entre sin aglomeraciones, los organizadores resolvieron abrir todos los auditorios desde las 15 horas, con la última charla programada para las 21. O sea, el que quiera puede ir a la tarde, quedarse hasta la noche y volver al día siguiente, que siempre hay algo distinto para hacer.

  • Más de 100 stands de editoriales y librerías de distintos puntos del país.
  • 600 actividades culturales inscriptas en la grilla oficial.
  • Más de 200 escritores y escritoras confirmados para participar.
  • Auditorios abiertos de 15 a 21 horas todos los días hasta el 20 de septiembre.
  • 10.000 estudiantes con visitas educativas guiadas ya reservadas.

Lo que más me gusta, y se lo cuento porque lo charlé con varios vecinos mientras recorría el lugar, es que los libreros con domicilio fiscal en la ciudad de Neuquén acceden a su stand sin pagar un peso. Lo mismo corre para los autores neuquinos, que participan de manera gratuita como parte de una política de apoyo al sector editorial local. Esa decisión, que a veces pasa desapercibida, es la que hace que la feria tenga esa mística de pertenencia: no es un shopping del libro, es una movida de la gente del lugar.

Mercedes, una librera del centro que desde hace seis ediciones monta su puesto en el patio del museo, me decía mientras acomodaba unas novelas sobre la mesa: "Mirá, antes nosotros teníamos que viajar a Buenos Aires o a Rosario para que nos vieran. Hoy vienen a vernos acá, y eso no tiene precio". Esa frase, querido lector, resume un poco el espíritu de la feria.

La vara alta del año pasado y el recuerdo de Marcelo Berbel

La edición anterior cerró con 250.000 visitantes, un número que para cualquier ciudad del interior argentino es una enormidad y que en Neuquén se vivió como un verdadero récord. Este año, los organizadores son cautos y prefieren no prometer cifras, pero la expectativa es clara: superar esa marca. Con 10.000 chicos y chicas de escuelas ya anotados para las visitas guiadas, el piso de público parece estar más que asegurado.

No quiero cerrar esta nota sin mencionar el nombre que lleva la feria desde hace tiempo: Marcelo Martín Berbel, ex subsecretario de Cultura de Neuquén, fallecido en 2019 a los 44 años, que fue el principal impulsor de que la feria se instalara de manera permanente en la ciudad. Cada vez que uno ve este evento en pie, piensa en gente como él, que se empecinó en que la cultura no fuera un privilegio de unos pocos. Y entonces uno entiende que la feria no es solo un mercado del libro: es, también, la memoria de alguien que peleó por ella.

Así que ya sabe: si anda por Neuquén estos días, pegue una vuelta por el Museo Nacional de Bellas Artes, déjese llevar por el olor a papel, por las recomendaciones de los libreros, por las voces de los escritores que lean en voz alta en los auditorios. Acá lo espero, con el libro en la mano y la conversación abierta.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

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