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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Una semana de grises, viento y vaivenes térmicos que tiene a todos mirando el cielo en Neuquén

La provincia encadena jornadas con nubes, alerta por tormentas en el este y un domingo que llegará con 24 grados y ráfagas que pueden tocar los 59 kilómetros por hora. Un recorrido día por día para saber qué guardar y qué sacar antes de salir.

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Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
Una semana de grises, viento y vaivenes térmicos que tiene a todos mirando el cielo en Neuquén

A esta altura de octubre, en Neuquén ya nadie se sorprende cuando mira hacia arriba y ve un manto gris que no termina de irse. La semana viene cargada de inestabilidad, con un cielo que se niega a despejarse y un termómetro que sube y baja como si no terminara de decidirse. Y lo que se viene en los próximos días no parece traer grandes cambios: más nubes, algo de lluvia y, sobre el cierre del fin de semana, un viento que se va a hacer sentir con fuerza. Mi vecina Marta, que vive a tres cuadras y todas las mañanas riega sus jazmines, me decía ayer mientras acomodaba los macetines que ya ni se molesta en mirar el pronóstico: "Acá lo único seguro es que vas a necesitar el piloto y el paraguas en el mismo día", me dijo, casi resignada pero con ese humor de quien ya pasó por cuatro primaveras como esta.

Lo que dejó el jueves y lo que se viene este viernes

El jueves 15 de octubre pasó por la capital con un cielo parcialmente nublado y una máxima que llegó a los 20 grados, con viento del este que sopló a unos 24 kilómetros por hora y ráfagas de parecida intensidad. Pero la noche cambió el panorama: la temperatura cayó hasta los 4 grados y el viento rotó, se aceleró a 31 kilómetros por hora y mandó ráfagas de hasta 41. Para este viernes 16 el panorama se pone más cerrado todavía: la cobertura nubosa va a ser total durante toda la jornada, la máxima apenas alcanzará los 18 grados y el viento del noreste va a rondar los 19 kilómetros por hora. Ya entrada la noche, la mínima se sostendrá en 4 grados y las ráfagas del este pueden tocar los 39 kilómetros por hora.

  • Jueves: parcialmente nublado, máxima 20 grados, viento del este a 24 km/h; por la noche mínima de 4 grados con ráfagas de 41 km/h.
  • Viernes: cielo cubierto todo el día, máxima 18 grados, viento del noreste a 19 km/h; noche con mínima de 4 grados y ráfagas de 39 km/h.
  • Sábado: mayormente cubierto, máxima 20 grados, viento del noreste a 23 km/h.
  • Domingo: la jornada más cálida, con 24 grados de máxima, pero con ráfagas del noreste que podrían llegar a 59 km/h durante la noche.

Alerta amarillo en el este y el sur provincial

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene para la noche del jueves un alerta amarillo por tormentas aisladas en varias zonas del este y del sur neuquino. Están alcanzadas el este de Loncopué, Picunches y Ñorquín, el oeste de Añelo y Pehuenches, y el sur de Chos Malal y Minas. Lo que se espera no es un diluvio, pero sí tormentas que pueden venir con lluvias abundantes en cortos períodos, granizo ocasional y ráfagas, con acumulados de entre 10 y 20 milímetros que en algunos puntos podrían superarse. Es el clásico combo de octubre en la región, de esos que te arruinan la sobremesa y te dejan el patio hecho un charco.

Mientras tanto, la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas viene proyectando variaciones térmicas marcadas y vientos de variada intensidad que van a seguir afectando los valles durante toda la semana. El ingreso de aire húmedo desde el este es lo que sostiene este patrón de nubes que no afloja y, a la vez, lo que va empujando las temperaturas hacia arriba de cara al domingo. Justamente el domingo 18 va a ser la jornada más cálida del período, con una máxima de 24 grados, pero la inestabilidad no se va a ir: por la noche las ráfagas del noreste pueden llegar a los 59 kilómetros por hora, anticipando el avance de una masa de aire húmedo con viento fuerte que ya se huele en el ambiente.

Así que ya saben, vecinos: tener el piloto a mano, el paraguas en la puerta y la paciencia en el bolsillo. Porque acá, como me decía Marta mientras acomodaba los jazmines y esquivaba una ráfaga, la primavera es una promesa que el tiempo cumple a medias, y esta semana parece decidido a cobrarse la cuota. Entre el cielo cubierto, las alertas que van y vienen y un domingo que llega cálido pero ventoso, lo mejor que uno puede hacer es mirar el radar, animarse igual y, sobre todo, no dejar el auto estacionado debajo de un árbol grande.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

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