Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Portada — Vida —

Una profesora de Economía que dejó el aula para guiar caminatas por la cordillera neuquina

Paola Panizoni se recibió en la Universidad Nacional del Comahue y daba clases en secundarias, pero el llamado del monte fue más fuerte: hoy combina bicicleta y trekking con la agencia de su pareja, Diego Rovelotti, y abre caminos que muchos neuquinos tienen cerca y casi no pisan.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
Una profesora de Economía que dejó el aula para guiar caminatas por la cordillera neuquina

Acá en Neuquén, cuando uno piensa en alguien que organiza salidas a la montaña, imagina a un guía con años en el monte, ropa técnica y una historia ligada al turismo desde siempre. Pero la realidad, al menos en este caso, se parece bastante a una docente de Ciencias Económicas que un día decidió que lo que más le gustaba hacer los fines de semana podía convertirse en su trabajo principal, y lo hizo.

Una profesora con pasión por la caminata

Paola Panizoni es profesora de Ciencias Económicas, egresada de la Universidad Nacional del Comahue, y durante años se movió entre aulas de colegios secundarios y cargos de coordinación pedagógica. Pero el vínculo con la montaña viene de mucho antes: de chica, las salidas familiares a la cordillera eran parte de la rutina, con campamentos, subidas a cerros y recorridas por el monte que nunca se cortaron, ni siquiera cuando la vida adulta la llevó a pararse frente a un grado.

Fue organizando viajes escolares donde descubrió algo que la terminó definiendo. Acompañar a otros a conocer un lugar nuevo tenía un valor propio, más allá de la logística. Y en ese camino se cruzó con Diego Rovelotti, su pareja y ahora socio: él venía del cicloturismo con su agencia Cicloturis Travel, y ella se sumó desde el senderismo. "Es algo que me apasiona, el tema de la caminata", resume ella, con esa mezcla de simpleza y convencimiento que tienen las personas cuando hablan de lo que realmente les gusta.

La capacitación, la habilitación y el salto al oficio

El año pasado, Paola completó la capacitación en Junín de los Andes que impulsó la Provincia y recibió la habilitación formal del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén para conducir grupos en caminatas. Con ese papel en la mano, lo que hasta entonces era un hobby empezó a tomar forma de trabajo concreto, con todo lo que eso implica: seguros, protocolos, responsabilidad legal y, sobre todo, la obligación de devolverle a cada visitante una experiencia segura y bien contada.

Bicicleta, caminata y una merienda en el camino

La propuesta que armaron juntos con Rovelotti es, en esencia, una invitación a mezclar disciplinas. En algunas salidas los participantes hacen un tramo en bicicleta y continúan a pie, con paradas pensadas para almorzar o merendar en el camino, charlar un rato y volver a salir. "Nos gusta hacer paquetes de turismo aventura combinados, ofrecer a la gente otras alternativas y conocer otras actividades", explica Paola, que en invierno le suma a la oferta experiencias en raquetas de nieve para aprovechar la temporada blanca sin perder el perfil educativo de las salidas.

  • Bicicleta y caminata combinadas en una misma jornada, con paradas para almorzar o merendar en el camino.
  • Experiencias invernales en raquetas de nieve para mantener la oferta durante la temporada fría.
  • Salidas con foco paleontológico y ambiental en Villa El Chocón, donde el paisaje y los fósiles se vuelven parte de la caminata.
  • Cuidado ambiental como regla básica: llevarse los residuos, no dañar la flora ni la fauna y minimizar el impacto en cada recorrida.

Entre los destinos que más valora está Villa El Chocón, donde la geografía y la riqueza paleontológica del lugar permiten cruzar la caminata con una capa educativa que a ella, como profesora, le sale sola. "Me gusta todo lo que puedo enseñar desde ahí", dice, y se la imagina uno deteniéndose cada cien metros a señalar una formación rocosa, identificar una planta o explicar por qué en ese punto del mapa los dinosaurios dejaron tantas huellas. Esa impronta docente aparece en cada salida, y es parte de lo que distingue su trabajo: no se trata solo de caminar, sino de mirar lo que se tiene alrededor y entenderlo un poco mejor.

“Tenemos que devolverle un poquito de todo lo que le sacamos al ambiente, y la forma más concreta de hacerlo es no dejando nada, cuidando la flora y la fauna y tratando de que el impacto de nuestra visita sea el menor posible.”Paola Panizoni

Lo que más le importa, además del disfrute, es el cuidado ambiental, y lo dice con la misma seriedad con la que daba clases: salir a la naturaleza implica una responsabilidad concreta, que se traduce en llevarse los residuos, no dañar la flora ni la fauna y minimizar el impacto en cada recorrida. Para ella, la idea central del proyecto es bien sencilla y a la vez ambiciosa: acercar a los neuquinos a destinos que tienen al lado y casi nunca visitan, esos lugares que quedan a pocas horas del pueblo y que, por estar tan cerca, muchos terminan ignorando durante años. Como me dijo Horacio, un vecino de Centenario con el que hablé mientras escribía esta nota y que cada verano se promete ir al Chocón y nunca concreta: "Lo tenés ahí nomás y siempre se te pasa, hasta que un día te animás y decís, cómo no vine antes". Esa sensación, la de tener cerca lo que uno posterga sin razón, es exactamente la que Paola quiere combatir, pedaleada y paso a paso, por los senderos que mejor conoce.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo