Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Portada — Vida —

Una novela, un secreto y el canto de las aves: Claudia Piñeiro vuelve a la carga con El canto invisible

La escritora argentina acaba de publicar una historia que cruza el duelo, la amistad entre mujeres y el trabajo silencioso de editar libros. Acá te contamos de qué se trata y por qué vuelve a sacudir a los lectores.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
Una novela, un secreto y el canto de las aves: Claudia Piñeiro vuelve a la carga con El canto invisible

A veces una novela empieza mucho antes de la primera página. Empieza en una cena en Madrid, en una aplicación que reconoce pájaros por el sonido, o en la mesa de un bar donde dos amigas hablan de un manuscrito que ya no va a terminar de escribirse. Por acá, en Buenos Aires, donde todavía se escucha el ruido de las cigarras en los veranos húmedos, Claudia Piñeiro acaba de lanzar El canto invisible, una novela editada por Alfaguara que vuelve a ponerla en el centro de la escena literaria con una historia tan delicada como obsesiva.

De qué se trata la novela, según lo que se conoce hasta ahora

El libro sigue a Julia Muntaner, una editora de 64 años a quien le toca ordenar y trabajar el manuscrito que dejó Marina Martinelli, una bióloga amiga suya que murió en un accidente de tránsito. Lo que en apariencia es una tarea profesional se vuelve, página a página, una forma de conversar con alguien que ya no está, de revisar recuerdos y, sobre todo, de descubrir información que cambia para siempre lo que Julia creía saber sobre Marina.

Acá, como en tantas novelas de Piñeiro, el peso no lo lleva el plot twist sino los vínculos. La novela habla del duelo, sí, pero también de las amistades largas, de esas que se construyen con años y silencios compartidos, y de un secreto que atraviesa la relación entre las dos protagonistas como una grieta fina que nunca se termina de ver hasta que es tarde.

Por qué las aves, y por qué un glosario de mujeres ornitólogas

Lo más original de este libro, al menos para quien todavía no lo leyó, es que el eje central no es un crimen ni un misterio al uso, sino el estudio del canto de los pájaros. Piñeiro contó que se enganchó con el tema a partir de una aplicación para celulares, Merlin Bird ID, desarrollada por el Cornell Lab of Ornithology de la Universidad de Cornell, que identifica especies por el sonido. La conoció durante una cena en Madrid y después empezó a usarla para identificar los cantos que escucha en su vida cotidiana, una de esas cosas chicas que después terminan transformándose en una novela entera.

  • La aplicación usa el micrófono del teléfono para reconocer aves por su canto en tiempo real.
  • Durante su investigación, Piñeiro encontró prejuicios persistentes sobre el comportamiento animal, incluida la idea de que las hembras de muchas especies no cantan.
  • Por eso sumó al libro un glosario final con mujeres ornitólogas que fueron clave para la disciplina y que suelen quedar afuera de los manuales.
  • La novela también pone el foco en el trabajo editorial, una tarea clave pero casi invisible para el público lector.

Un personaje que es varias editoras a la vez

Julia Muntaner no es una editora cualquiera. Piñeiro explicó que el personaje reúne referencias a editoras que la acompañaron a lo largo de su carrera, entre ellas Julia Saltzmann, Julieta Obedman, Ana Laura Pérez, Gabriela Franco y Magalí Etchebarne. Es, en cierto modo, un homenaje silencioso a ese oficio de corregir, preguntar, discutir una coma y sostener un libro hasta que sale a la calle.

Yo siempre digo que en este país las editoras son las grandes desconocidas de la literatura, las que escuchan, las que bancan, las que empujan los proyectos cuando nadie más los ve. Que Piñeiro les dedique un personaje entero no es un detalle menor: es una manera de ponerles nombre y apellido en una ficción que, como toda buena ficción, también habla del mundo real.

Un año prolifico para Piñeiro

El canto invisible no llega sola. Este año la autora también publicó Mi miedo xixi, un libro ilustrado pensado para el público infantil, y participó en adaptaciones teatrales de Como bestias, de Violaine Bérot, y de Maldición eterna a quien lea estas páginas, de Manuel Puig. Es decir, la autora viene moviéndose entre la novela para adultos, la literatura infantil y el escenario, algo que no es tan habitual y que habla de una escritora que no se queda quieta.

Lo que queda flotando, después de seguirle el rastro a esta novedad, es esa sensación que muchas veces tenemos los lectores cuando un libro nuevo de un autor querido cae en las mesas de las librerías del centro: la expectativa de reencontrarse con una voz conocida y, al mismo tiempo, la curiosidad de saber hacia dónde la llevó esta vez. Como le decía esta semana Marta, la dueña de la librería de la esquina, que me conoce desde hace años y sabe lo que me gusta: a veces uno no va a buscar un libro, el libro lo viene a buscar a uno. Y en este caso, lo que viene a buscar es la memoria, las amigas que se fueron, los pájaros que cantan cuando nadie los escucha y ese secreto que, en el fondo, podría ser el de cualquiera de nosotros.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo