Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Un ginkgo, tres siglos y la misma pregunta: ¿qué nos pasa con las plantas?

La nueva película de Ildikó Enyedi, con Tony Leung, Léa Seydoux y Luna Wedler, teje tres historias atravesadas por un árbol en un jardín botánico alemán y propone una mirada lenta sobre cómo los humanos nos vinculamos con el mundo vegetal.

MO
Micaela OyolaCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Un ginkgo, tres siglos y la misma pregunta: ¿qué nos pasa con las plantas?

Me acuerdo de la primera vez que vi un ginkgo bien de cerca. Fue en un parque, una tarde de otoño, y me quedé ahí parada un rato largo, como hipnotizada por esas hojas amarillas que parecen abanicos tirados en el pasto. Algo de eso me volvió a la cabeza mientras leía sobre El amigo silencioso, la película de la realizadora húngara Ildikó Enyedi que ahora llega a la cartelera y que tiene como protagonista absoluta a un árbol de esa especie.

El filme, que dura cerca de dos horas y media, se organiza alrededor de un ginkgo que vive en el jardín botánico de una universidad alemana. A lo largo del relato, ese árbol se convierte en el punto de encuentro de tres personajes cuyas vidas transcurren en años muy distintos: 1908, 1972 y 2020. No es una saga familiar ni un viaje en el tiempo al uso: son tres historias separadas, con protagonistas diferentes, que comparten un mismo lugar y, sobre todo, una misma obsesión por las plantas.

Una pionera, un cultivador y un neurocientífico

El primer tramo nos lleva a 1908 y pone el foco en una joven que es la primera estudiante universitaria de su época. Ella se dedica a observar patrones de plantas antiguas y, en ese trabajo, la fotografía aparece como una herramienta para mirar la naturaleza: cruzar imágenes con formas vegetales se vuelve una forma de conocimiento.

La historia de 1972, en cambio, gira en torno a un estudiante cuyo vínculo con las plantas pasa por el cuidado de unos geranios. Acá no hay cámaras ni microscopios: hay tierra, macetas y la transformación silenciosa que le provoca hacerse cargo de algo verde todos los días.

El tercer hilo llega a 2020 y tiene como protagonista a un neurocientífico de Hong Kong que trabaja con bebés y con el ginkgo del jardín botánico. Su pesquisa sobre la percepción se suma a las otras experiencias y completa el rompecabezas que propone la película.

  • 1908: una pionera de la fotografía aplicada al estudio de plantas antiguas.
  • 1972: un joven que cambia su vida a partir de cuidar geranios.
  • 2020: un neurocientífico que investiga con bebés y con el ginkgo.
  • Un árbol común: el ginkgo del jardín botánico de una universidad alemana.

Detrás de cámara está Ildikó Enyedi, que firma el guion y la dirección. La cineasta ya había sido nominada al Oscar por En cuerpo y alma, y vuelve a apostar por un cine contemplativo, de ritmo lento, donde las conexiones entre las personas y la naturaleza ocupan el centro de la escena. El elenco lo encabezan Tony Leung, Léa Seydoux y Luna Wedler, que se reparten las distintas líneas temporales.

“La película no corre: se toma su tiempo para dejar que las plantas y los personajes respiren, como si cada escena necesitara el mismo silencio que uno busca cuando se sienta debajo de un árbol a mirar cómo se mueve una hoja.”Lectura crítica

El amigo silencioso se mueve en esa zona del cine que pide paciencia y, a cambio, ofrece una pregunta que sobrevuela las tres historias: qué nos pasa cuando miramos una planta, qué nos devuelve esa mirada tan quieta y por qué seguimos eligiendo relacionarnos con lo verde aunque no nos dé respuestas. La próxima cita es en la sala, con un ginkgo esperando en la pantalla.

MO
Micaela OyolaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo