Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Steven Seagal cambió los sets por la frontera: ahora patrulla con la sheriff de Hudspeth

El actor de los noventa dejó Hollywood y se sumó a operativos de control fronterizo en el condado de Hudspeth, Texas. Su formación en artes marciales en Japón y su cinturón negro en Aikido moldearon el rol que hoy ocupa junto a las patrullas locales.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura · · 4 min de lectura
Steven Seagal cambió los sets por la frontera: ahora patrulla con la sheriff de Hudspeth

Hubo una época en la que Steven Seagal era synonymous de la sala de cine: copos de nieve, justicieros solitarios y frases al borde del cliché. Pero la vida le fue llevando por otro carril y hoy, a sus 73 años, lo que era un figurín del celuloide se calza el chaleco balístico y se sube a una patrulla del condado de Hudspeth, en el extremo oeste de Texas, sobre la línea que divide a Estados Unidos de México. El personaje se reinventó: de rodar escenas con Stallone a caminar polvorientos trechos junto a deputies rurales. Como suele ocurrir cuando el tiempo apremia las hojas del maíz, las decisiones se toman con urgencia o se postergan para siempre, y en este caso el actor parece haber elegido la urgencia.

La movida no fue marketing, ni una cameo pensada para sostener la agenda mediática. Las autoridades del condado lo dejaron por escrito: "Está aquí porque le importa el país y quiere contribuir como cualquier otro residente", dijo un integrante de las fuerzas del sheriff. Esa línea se repitió en el comunicado oficial y fue la única frase textual que los voceros quisieron ratificar. Para el staff que comparte turno con él, no hay misterio: el tipo trabaja, se levanta antes que el resto y se queda hasta tarde.

De niño prodigio del Aikido a sheriff de Texas

La historia de Seagal con las artes marciales viene de lejos y se parece bastante a la de un productor del sur mendocino que de chico aprendió a podar con el abuelo. A los cinco años vio una exhibición que le cambió la cabeza; a los 17 se subió solo a un avión rumbo a Japón, sin hablar el idioma y sin tener a quién llamar a la madrugada. Entró a un dojo, aguantó lo indecible, y de a poco fue trepando hasta el cinturón negro y, más tarde, hasta el séptimo Dan en Aikido. Esa disciplina, que él mismo describe como el camino de la energía y la armonía, privilegia el control y la precisión por encima de la fuerza bruta, y es exactamente la metodología que, dicen sus compañeros, aplica hoy en los operativos.

  • A los 5 años presenció una exhibición de artes marciales que definió su vocación.
  • A los 17 viajó solo a Japón para formarse en dojos tradicionales, sin contactos previos.
  • Obtuvo el cinturón negro y alcanzó el séptimo Dan en Aikido.
  • Fundó una academia en Japón que actualmente dirige su exesposa, Miyako Fujitani.
  • Se sumó al condado de Hudspeth como auxiliar en tareas de seguridad fronteriza.
  • Participa en operativos con armas de precisión, siempre bajo supervisión de deputies.
  • Las fuerzas locales confirmaron que su compromiso responde a una vocación genuina de servicio.

En el terreno, la rutina tiene poco de glamoroso. Seagal se incorporó a controles fronterizos con armas de precisión, siempre escoltado y bajo la supervisión directa de agentes del orden, según reconocieron las propias fuerzas del condado. La idea, explican, es sumar un perfil operativo distinto, más cercano a la técnica que al choque. La reacción de los vecinos fue, como dicen los cronistas del lugar, del tipo de los tiempos de cosecha: no todos opinan lo mismo, pero todos opinan. Algunos se cruzan con él en la estación de servicio y no salen del asombro; otros agradecen que alguien con su trayectoria se digne a ensuciarse las botas.

De Hollywood a la tranquera: lo que el Estado todavía no resolvió

Este recorrido, que arranca en un set de filmación y termina en una patrulla del condado de Hudspeth, deja una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿cuántas veces una carrera artística se convierte en trampolín para un compromiso cívico real, y cuántas veces queda apenas en la foto? Lo cierto es que, más allá del voluntarismo personal, la frontera texana sigue mostrando los mismos agujeros estructurales de siempre. El Estado federal lleva décadas sin terminar de cerrar el grifo del contrabando, del narcotráfico y del paso no controlado de personas, y ahora aparece un actor venido a menos a ponerle el hombro a un problema que ningún presupuesto alcanza a resolver. Como suele pasar del surco a la góndola, mientras las decisiones macro se demoran en los escritorios de Washington, en el terreno son las sheriff locales y, en este caso, una ex estrella de acción quienes terminan haciendo la madrugada. La pregunta que sigue abierta es si este tipo de aportes individuales alcanza para tapar los baches que la política no logra destrabar, y esa, al menos por ahora, sigue sin tener respuesta oficial.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo