Se terminó el misterio: la Justicia confirmó que la muerte de Ernestina Pais fue un accidente y no habrá juicio
La fiscal de San Isidro dio por cerrada la causa después de que la última pericia pendiente no encontrara nada raro. Se cayeron todas las hipótesis sobre fallas mecánicas, intervención de terceros o consumo de sustancias. La investigación terminó con la conclusión más triste pero también más limpia.

Me acuerdo perfectamente de esa mañana de junio. La radio del taxi donde volvía de una cobertura no paraba de repetir el mismo nombre y, cada vez que lo decían, se me apretaba algo en el estómago. Ernestina Pais, la chica que había sido cronista de guerra en la tele, conductora de aquella de mediodía que miraba mi vieja mientras hacía los tallarines del domingo, se había ido en un cruce con el Tren de la Costa. Hoy, casi cinco meses después, la Justicia terminó de ordenar las piezas del rompecabezas y el dibujo final, aunque duela, es el más simple: fue un accidente, punto. No hay nada más.
La fiscal Carolina Asprella, que lleva adelante la investigación en los tribunales de San Isidro, le bajó la persiana al expediente ni bien le llegó el resultado de la última pericia que quedaba pendiente. Con eso, se confirmó de manera oficial lo que las pruebas venían diciendo desde el primer día: la muerte de Ernestina se explica por un hecho vial, sin culprits, sin sospechosos, sin nada raro que buscar.
Qué pasó aquel 26 de junio
El hecho ocurrió el 26 de junio, en el cruce ferroviario de Sáenz Peña y El Cano, en pleno San Isidro. El auto que manejaba Ernestina fue embestido por una formación del Tren de la Costa. Ella era la única ocupante del vehículo y, lamentablemente, la única víctima fatal de lo que pasó ese día. Desde ese momento, la Fiscalía empezó a tirar de cada hilo para entender si había algo detrás de lo que a primera vista parecía una desgracia más del tránsito.
Qué se investigó y qué se descartó
- La pericia accidentológica descartó fallas mecánicas en el vehículo: el auto estaba en condiciones y no tuvo ningún desperfecto que pudiera explicar el siniestro.
- El estudio toxicológico le dio la razón a lo que muchos sospechaban pero nadie quería confirmar: en la sangre de Ernestina no había alcohol ni sustancias prohibidas al momento del impacto.
- La autopsia estableció que la causa de muerte fue un traumatismo de cráneo severo, producto del golpe del tren contra el vehículo.
- Las cámaras de seguridad de la zona y la pericia planimétrica terminaron de reconstruir la mecánica del hecho y dejaron claro que no hubo intervención de terceros.
Cuando una investigación cierra así, con todas las pericias diciendo lo mismo, uno entiende que detrás hubo mucho laburo callado. Peritos, fiscales, médicos forenses, especialistas en accidentología, cada uno aportando su pedacito para que la verdad quedara armada de una vez. La conclusión de Asprella se apoyó justamente en esa sumatoria: imágenes, autopsia, estudios toxicológicos y pericia planimétrica, todo alineado en la misma dirección.
Ahora bien, ¿qué significa en la práctica este cierre? Algo bastante concreto: la causa queda sin imputados y sin ninguna línea de investigación abierta. El accidente no va a derivar en un proceso penal. Para la Justicia, no hay nada que juzgar. Y aunque eso no le devuelve nada a la familia ni a los que la querían, al menos termina con los rumores, las especulaciones y las hipótesis paralelas que suelen aparecer cada vez que pasa una tragedia así de pública.
Mientras escribo esto pienso en lo que suele decir un editor sabio: no todo cierre periodístico es un cierre humano. Acá se cierra un expediente, sí, pero del otro lado queda un hueco que nadie va a tapar con un dictamen. Ernestina se fue en un cruce de San Isidro, en una mañana cualquiera, y todo el rigor de la Justicia confirma que fue, simplesmente, una de esas cosas que a veces nos toca contarles a los lectores. Lo que me llevo es la tranquilidad de que, al menos, no quedó ninguna pregunta sin responder.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Resident Evil arrancó pisando fuerte en las salas yanquis y ya se codea con los récords de la saga

El Conjuro 4: Últimos Ritos, la Despedida Espeluznante de los Warren Llega Pronto

Vuelve el rugido: Paramount mueve el tablero para resucitar a los Transformers de carne y hueso
