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Miércoles, 21 de octubre de 2026
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Latido Riojano

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Saúl Blanch, la voz que plantó bandera en el debut de Rata Blanca, se despidió a los 75 años

El cantante que grabó el primer disco de la banda de Walter Giardino en 1988 murió tras semanas de internación. El INAMU reconoció su legado y el género pierde a uno de sus pioneros.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura · · 3 min de lectura
Saúl Blanch, la voz que plantó bandera en el debut de Rata Blanca, se despidió a los 75 años

Quiero abrir esta nota como suelo abrir las de mi sección: con la crudeza de un año que, sin embargo, no cambia la temperatura de los escenarios del rock argentino, que siguen intactos pese a la noticia que esta semana confirmó el Instituto Nacional de la Música. Saúl Blanch, el primer vocalista de Rata Blanca, murió a los 75 años luego de permanecer internado durante varias semanas, y la confirmación oficial llegó con un reconocimiento explícito a su aporte a la música nacional. Quien firma, Rosa Quintero, sigue esta historia desde hace décadas, porque en el heavy metal criollo el recorrido del surco a la góndola también pasa por estudios de grabación porteños donde se forjaron himnos que todavía se cantan a gritos.

Una carrera construida antes de Rata Blanca

Blanch había nacido en Buenos Aires el 8 de septiembre de 1951 y empezó a hacer ruido desde los años setenta, cuando se plantó frente al micrófono de Plus, una banda representativa del hard rock local. Con ese grupo grabó tres álbumes que quedaron como mojones del género: "No pisar el infinito" en 1976, "Plus" en 1978 y "Escuela de rock 'n' roll" en 1981. Eran discos que se escuchaban en disquerías del centro y en recitales de Capital, y que le dieron al cantante un registro grave y dramático que después sería su marca registrada, esa voz aguardentosa que el heavy metal argentino aprendió a reconocer apenas sonaban los primeros compases.

Su nombre quedó asociado para siempre al proyecto que Walter Giardino empujaba a fines de los ochenta. Debutó en vivo con Rata Blanca en 1987 y al año siguiente le puso voz al primer disco de la banda, un trabajo que, según los entendidos, sentó las bases de uno de los proyectos más influyentes del heavy metal en habla hispana. Para mí, que escuché ese debut en un cassette copiado que pasaba de mano en mano, sigue siendo difícil explicar a un lector de cuarenta años lo que significaba en aquel entonces abrir la puerta a un disco que cantaba en castellano y sonaba tan filoso como los referentes ingleses del género.

Caminos propios y un regreso histórico

Después de ese primer álbum, Blanch tomó distancia y apostó por una carrera solista. En 1990 editó "Fiel a sus fieles", que presentó en el teatro Arlequines, y mucho después, en 2006, lanzó "Saúl Blanch Revancha: Refugiado". El reencuentro con sus excompañeros llegó recién en 2013, cuando subió al escenario otra vez para celebrar los 25 años de Rata Blanca, una fecha que los fans de la primera hora todavía recuerdan como una noche emotiva en la que las gerações se cruzaron en el pogo.

Este año, además, la historia tuvo un último capítulo luminoso: en marzo participó de tres conciertos en el Teatro Flores, donde volvió a interpretar canciones junto a la banda que lo había consagrado. El cantante Adrián Barilari lo despidió en redes con palabras que todavía resuenen: "Recordarte siempre y agradecerte por dejar este legado compartido en varios escenarios con vos. Quepd, querido Saúl." Lo que el Estado no resolvió todavía, y me animo a subrayarlo con la seriedad que el tema merece, es el vacío que deja en la escena local una figura que nunca recibió el homenaje institucional que su trayectoria pedía, más allá del comunicado del INAMU que llegó cuando ya era tarde.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura

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