Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Portada — Vida —

Pulverizadores de alacena: las recetas caseras que recomienda el INTA para defender el jardín sin química

Con la primavera y el verano llegan los hongos, los pulgones y los ácaros. El INTA sugiere preparados simples a base de ortiga, ajo, cáscaras de naranja y cebolla para prevenirlos. Una guía paso a paso para armarlos en casa y pulverizar el jardín sin gastar de más.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 3 min de lectura
Pulverizadores de alacena: las recetas caseras que recomienda el INTA para defender el jardín sin química

Acá, en casa, uno mira el limonero del fondo y ve las hojas nuevas todavía enruladas, brillantes, y piensa que la primavera es una buena noticia. Lo es, claro, pero también es la temporada en que el jardín empieza a poblarse de visitantes menos bienvenidos: los hongos, que se disparan con el calor y la humedad, y más adelante los insectos y los ácaros, que se multiplican cuando el ambiente se vuelve más seco y los frutos empiezan a abundar. Para hacerles frente sin salir corriendo a comprar un agroquímico, hay un arsenal de preparados caseros que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) recomienda aplicar en huertas y jardines domésticos, y que se cocinan, literalmente, con lo que uno ya tiene en la cocina o en la propia huerta.

Tres reglas básicas antes de empezar

Antes de mezclar cualquier cosa, conviene tener presente una serie de cuidados que parecen de sentido común pero que ahorran disgustos: usar siempre recipientes de plástico, vidrio o cerámica, porque los metálicos pueden liberar elementos tóxicos para la planta; preparar los macerados en un lugar ventilado y sin luz solar directa, ya que el sol directo degrada los principios activos; y colar bien el líquido antes de cargarlo en el pulverizador, porque los restos sólidos suelen tapar la boquilla y arruinar la tarde del domingo.

  • Purín fermentado de ortiga: un kilo de ortiga fresca, o entre 100 y 200 gramos si está seca, en diez litros de agua. Se deja fermentar a la sombra entre 7 y 12 días, revolviendo a diario hasta que desaparezcan las burbujas. Antes de aplicarlo, se diluye en la misma cantidad de agua. Controla pulgones y hongos y además aporta nutrientes al suelo. Conviene manipular la ortiga con guantes.
  • Macerado concentrado de ajo con alcohol: una cabeza entera de ajo licuada con medio litro de agua y medio litro de alcohol. Se deja siete días en la heladera, se filtra y se diluyen 100 mililitros por litro de agua al momento de usar, con un poco de jabón blanco neutro como adherente. Actúa contra ácaros, pulgones, mosca blanca, orugas y hongos.
  • Cáscara de naranja hervida: hervir la cáscara de una naranja en medio litro de agua durante diez minutos. Sirve contra pulgones y cochinillas.
  • Cebolla en reposo: dejar dos o tres cebollas medianas en agua hirviente durante hasta 48 horas. Funciona contra pulgones y hongos.
  • Infusión de ruda y salvia: en proporciones iguales, para controlar pulgones sin necesidad de fermentación.

Prevenir antes que curar

El propio INTA aclara que estos preparados no reemplazan a los productos químicos cuando el ataque es severo, pero funcionan muy bien como prevención y en los primeros estadios del problema. La idea, me contaba esta semana mi vecina Marta mientras regaba sus tomateras, es empezar a pulverizar apenas se vean las primeras hojas deformes o las primeras mosquitas blancas revoloteando alrededor del perejil, no esperar a que la planta parezca un campo de batalla. Porque cuando el pulgón ya tomó la planta entera, no hay macerado de ajo que salve la cosecha, y ahí sí conviene llamar a un ingeniero agrónomo o recurrir a productos específicos.

A mí, en lo personal, me gusta la lógica de estos preparados: no contaminan el suelo, no hacen daño a los pájaros que se acercan a picotear, no dejan residuos en lo que después uno cosecha y lleva a la mesa, y obligan a pasar un rato en el jardín, que en esta época del año es uno de los mejores planes que existen. Así que ya sabe: la próxima vez que vea una mancha rara en la hoja del rosal, antes de correr a la agronomía más cercana, pruebe con una cabeza de ajo, un poco de alcohol y un pulverizador viejo. A veces la solución más noble está literalmente en la alacena.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo