Saltar al contenido
Lunes, 19 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Portada — Vida —

Neumonía: las pistas que el cuerpo da antes del cuadro clásico y que muchos dejan pasar

El cansancio profundo y las náuseas pueden anticipar a la tos y la fiebre. Especialistas remarcan que en personas mayores la temperatura incluso puede estar normal en reposo, un dato que retrasa la consulta y complica el cuadro.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 3 min de lectura
Neumonía: las pistas que el cuerpo da antes del cuadro clásico y que muchos dejan pasar

Acá lo cuento como me gusta, parada en la vereda y charlando con quien se cruza, porque esta vez la advertencia no llega de un hospital lejano sino de una señal que muchos descartan por cansancio de fin de año: una fatiga que no se explica, una respiración que se vuelve agitada sin razón aparente y unas náuseas que aparecen de la nada. Todo eso, según explican los especialistas, puede ser la puerta de entrada de una neumonía que todavía no se presentó como uno la imagina, con la tos insistente y el termómetro desbocado.

Una infección que no siempre arranca como un resfrío

La neumonía es una infección que inflama los alvéolos, esas bolsitas diminutas donde el oxígeno pasa a la sangre, y los termina llenando de líquido o de pus. Esa obstrucción interna es la que explica la falta de aire, el decaimiento profundo y, más adelante, la fiebre y la tos. El cuadro puede empezar con algo que parece un resfrío común y, sin que uno lo advierta, virar hacia un problema pulmonar serio. Las causas son variadas: bacterias como el Streptococcus pneumoniae o el Mycoplasma pneumoniae, virus como los de la gripe o el covid-19 y, con menos frecuencia, hongos.

Las señales que aparecen primero

  • Fatiga intensa y decaimiento profundo, sin causa clara.
  • Respiración más rápida de lo habitual, incluso en reposo.
  • Latidos acelerados y sensación de falta de aire.
  • Náuseas, falta de apetito y malestar general.
  • Tos persistente, que puede sumarse después.
  • Fiebre, que en algunos casos directamente no aparece.
“La fatiga y el cansancio pueden aparecer primero y ser profundos. Si bien la tos es casi universal, algunas personas no tienen mucha fiebre.”Gerald Weinhouse, neumonólogo de la División de Medicina Pulmonar y Cuidados Críticos de Mass General Brigham

Conversando con una vecina del barrio, Clara, de 58 años, mientras tomábamos mate en la plaza, me decía algo que repite la gente grande: "Yo pensé que eran los nervios del trabajo, pero la cana me duró cuatro días y al quinto me faltaba el aire". Lo suyo terminó en una guardia con oxígeno. Es el cuadro que los médicos intentan anticipar: en adultos mayores, en personas con enfermedades crónicas y en quienes tienen las defensas bajas, la temperatura corporal puede incluso estar por debajo de lo normal, así que la ausencia de fiebre no descarta nada.

Cuándo hay que dejar de esperar y consultar

Los especialistas remarcan que la consulta no puede esperar cuando aparecen confusión repentina, somnolencia fuera de lo habitual o desorientación, sobre todo en mayores de 65 años. También son señales de alarma la presión arterial baja, la diarrea y los cambios en el estado mental. Entre los grupos con mayor riesgo de complicaciones se cuentan bebés, niños pequeños, adultos mayores, fumadores y quienes viven con enfermedades cardíacas, pulmonares, diabetes, asma o cáncer, o están bajo tratamientos que bajan las defensas. Y conviene pisar el consultorio, sin demoras, si la tos persiste varios días y empeora, si duele el pecho al respirar, si los síntomas vuelven después de una mejoría inicial o si la fiebre se instala en 39 grados o más y no cede.

Las complicaciones posibles son las que explican por qué la neumonía sigue siendo una causa frecuente de internación en invierno: líquido acumulado alrededor de los pulmones, bacterias en sangre, abscesos pulmonares e insuficiencia respiratoria. La mejor herramienta, coinciden los médicos, sigue siendo la consulta temprana. Yo, mientras termino esta nota en el café de la esquina, me quedo con la imagen de Clara caminando otra vez por la plaza con el paso firme, después de un susto que le cambió la forma de mirar un simple cansancio.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo