Medio siglo de cuadernos y lápices en el centro neuquino: la placa que Platerito recibió de la ciudad
El municipio de Neuquén entregó una distinción formal a la librería fundada en 1977 por Juan Carlos Helou y colocó una pieza artesanal en la fachada de su local de Rivadavia 555.

Si uno camina por el centro de Neuquén y llega a la cuadra de Rivadavia 555, lo primero que llama la atención es el movimiento de siempre: gente entrando y saliendo con una carpeta bajo el brazo, alguien buscando una birome, otro preguntando por un cuaderno de tapas duras. Ahí funciona Platerito, y desde este miércoles su fachada tiene una placa que la Municipalidad colocó para reconocer medio siglo de trayectoria. Acá, en la ciudad, muchos la conocen de toda la vida, y por eso el gesto tiene un peso que va más allá del trámite administrativo.
Un kiosco que se volvió librería
La historia empezó en 1977, cuando Juan Carlos Helou abrió un pequeño kiosco en la calle Tierra del Fuego 34. No tenía demasiado, según se cuenta, pero el puesto fue creciendo con los años hasta convertirse en una librería y papelería que durante cincuenta años abasteció a estudiantes, docentes, oficinas y comercios de la capital neuquina y de la región.
El local también fue cambiando de dirección a medida que el negocio crecía. Pasó de Tierra del Fuego 34 a Rivadavia 543 y, finalmente, se instaló en Rivadavia 555, donde funciona hoy. A ese local se suman una sucursal en el Portal Patagonia, sobre Juan Julián Lastra 2400, también en Neuquén, y otra en Cipolletti, en General Roca 553. La tienda en línea permite además hacer envíos a todo el país.
El reconocimiento municipal
La Municipalidad formalizó el reconocimiento con la entrega de una distinción al comercio y la colocación de una placa artesanal en la fachada. Con este gesto, Platerito se suma a los 67 establecimientos históricos que el municipio distinguió hasta ahora por su trayectoria y su aporte al desarrollo local.
A la ceremonia asistió Susana Pagani, esposa del fundador, junto a sus hijos Carlos y Juan Helou, que desde hace algunos años llevan adelante el negocio. Pagani agradeció el respaldo de la comunidad y resumió en pocas palabras lo que significa sostener un comercio familiar durante tanto tiempo:
““Nos llena de orgullo que tantas generaciones y la comunidad nos sigan acompañando. Es un desafío constante, pero lo hacemos con convicción, trabajo y dedicación”.”Susana Pagani
Compre Neuquino y el consumo de cerca
Juan Carlos Helou fue, además, presidente del Compre Neuquino, una iniciativa que impulsaba el consumo de productos y servicios de la región. Pagani recordó esa etapa y consideró que la propuesta merece volver a tenerse en cuenta, porque, como dijo, fortalecer el consumo local genera trabajo en la misma comunidad.
Mirando la placa recién colocada sobre la fachada de Rivadavia 555, queda la imagen de un negocio que empezó como un puesto chico y que hoy forma parte del paisaje cotidiano de la ciudad, con su vidriera llena de cuadernos y su puerta abierta a quien necesite algo para la escuela, la oficina o el taller.
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