Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Mario Pergolini rearmó el sótano de No preguntes por Rusia: ahora se respira vinilo y se huele a Spinetta

El conductor fabricó los soportes con una impresora 3D y los en el fondo del estudio. La selección va rotando: hay un laserdisc de Prince, una edición japonesa de Nirvana y un lugar de honor para Peluson of milk.

MO
Micaela OyolaCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Mario Pergolini rearmó el sótano de No preguntes por Rusia: ahora se respira vinilo y se huele a Spinetta

Arrancar el programa en ese sótano siempre tiene algo de confesionario moderno. Pero en el primer minuto de la última emisión de No preguntes por Rusia, el fondo del estudio había cambiado. Ya no eran solo las paredes oscuras, las luces azuladas y el sillón de siempre: ahora, detrás de Mario Pergolini, hay una estructura entera con vinilos parados, como si alguien hubiera decidido abrir una disquería dentro del estudio. Y lo mejor es que los soportes los hizo él mismo, con una impresora 3D, y los pensó para que las tapas puedan ir cambiando de una emisión a otra sin desarmar nada.

Me da la sensación de que Pergolini está armando algo así como su propia sala de música en miniatura. No es un decorado frío: hay una guitarra colgada, un mueble con equipos y objetos de colección, una lámpara de pie, una mesa auxiliar, una estantería con compactos y hasta una figura de un Stormtrooper de Star Wars custodiando una punta del set. Y en el centro de la escena, los vinilos.

Una selección que cruza generaciones y fronteras

Lo lindo es la mezcla. Mientras recorría las filas con su columnista Nico Etevenaux, Pergolini fue señalando discos como si pasara lista en una clase: Peluson of milk, de Luis Alberto Spinetta; Fore!, de Huey Lewis & The News; títulos de Manu Chao, Babasónicos y Pink Floyd. Pero también hubo perlitas: un laserdisc de Prince y una edición japonesa de Nirvana, esas rarezas que a cualquier coleccionista se le iluminan los ojos.

En las filas inferiores se acomodaron otros nombres que dibujan la historia del rock argentino e internacional: Catupecu Machu, The Velvet Underground, Los Tipitos, The Rolling Stones, Los Piojos, AC/DC, Daniel Melingo, La Renga, Foo Fighters, Viejas Locas, Ataque 77 y Fito Páez. Hasta se coló un disco de Barry Manilow, porque los anaqueles también tienen sus devaneos.

  • Spinetta, Prince, Nirvana y Fito Páez entre los elegidos.
  • Soportes impresos en 3D por el propio Pergolini.
  • Ambientación pop con guitarra, Stormtrooper y compactos.
  • Las tapas rotarán en cada emisión, sin desarmar la estructura.
  • El set sigue en el mismo sótano que usa desde 2026.

Cuando Etevenaux preguntó por el sector cercano al Stormtrooper, Pergolini no dudó y confirmó que él mismo había hecho la instalación. Y de paso tiró la promesa que a mí, como oyente, más me gusta: "Los vamos a ir cambiando". O sea, la pared va a ser una pequeña encuesta semanal sobre qué le gusta escuchar a Pergolini. Algunos capítulos van a tener más rock, otros pueden venir con jazz, soul o folklore, y eso mantiene al programa vivo de una manera que se nota apenas uno entra al estudio.

Hay algo profundamente emotivo en ver a un conductor de su trayectoria tomarse el trabajo de fabricar pieza por pieza los atriles para sus vinilos. Es un detalle casi hogareño, como cuando alguien ordena su pieza y los discos son el centro. El sótano, que Pergolini había presentado como un "sótano prestado" con limitaciones para recibir invitados, ahora muestra otra cara: se nota que está más cuidado, más pensado, más habitado. Y se huele a vinilo.

La próxima fecha de No preguntes por Rusia es la oportunidad de ver qué rotación de tapas eligió Pergolini para su próxima emisión. Mientras tanto, queda flotando la pregunta del final: si vos tuvieras que decorar un estudio con tapas de discos, ¿con cuáles empezarías?

MO
Micaela OyolaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo