Leloir y Doctor Ramón ya respiran otro ritmo: Neuquén estrenó sus semáforos que se piensan solos
El corredor más transitado de la capital neuquina dejó atrás los tiempos fijos y ahora se regula en vivo, según la cantidad de autos que circulan. La Avenida Mosconi es la próxima en sumarse, y hay otras arterias en carpeta.

Hay una manera muy simple de saber si algo cambió en una ciudad: preguntarle al que la recorre todos los días, al que se gana la vida yendo y viniendo por las mismas esquinas, año tras año. Acá, en Neuquén, esa conversación la vengo teniendo hace rato con Carlos, un vecino de toda la vida que maneja un remise y conoce la Leloir y la Doctor Ramón como la palma de su mano. Y este viernes, antes de que terminara el mediodía, ya me dijo al teléfono, con ese tono de quien todavía no se lo termina de creer: "Mirá, chango, pasé tres veces por la misma esquina y las tres veces la luz cambió distinto. Antes era como un relojito, ahora te mira a la cara y decide". Esa imagen, que parece de un vecino cualquiera, es exactamente la síntesis del cambio que acaba de arrancar en la capital neuquina: los semáforos del corredor troncal dejaron de ser maquinitas con horario programado y se convirtieron en equipos que piensan en tiempo real, mientras el tránsito pasa por debajo.
Qué pasa cuando un semáforo deja de ser un cronómetro
El salto, para quien no lo vio de cerca, es de manual. Hasta hace unos días, los cruces de la ciudad funcionaban con ciclos fijos: el mismo tiempo de verde para las siete de la mañana, con la avenida vacía, que para las seis de la tarde, cuando Neuquén se vuelve un embudo. Ahora, en cambio, el sistema mide de manera constante la cantidad de vehículos que hay en cada carril y, sobre la marcha, alarga o acorta el verde según la demanda real. Si una calle se llena, esa calle respira; si se vacía, el tiempo pasa al otro sentido.
La infraestructura que lo hace posible es bastante más completa que un simple cambio de foco. En el corredor se instalaron controladores digitales, cámaras lectoras de flujo vehicular, cartelería vial dinámica con paneles LED y señalización horizontal y vertical completamente renovada. Todo eso se conecta con el Centro de Información Urbana que funciona en el ETON, donde personal técnico mira pantalla por pantalla el estado de cada cruce y puede meter mano en el momento ante cualquier incidente o emergencia que se presente.
Quién mira los datos y para qué sirven
“El sistema también captura información de flujo que nos va a servir para tomar las próximas decisiones y planificar las próximas intervenciones. Por eso la Avenida Mosconi es la próxima etapa: queremos empezar a registrar cómo se comporta el tránsito en la arteria principal de la ciudad cuanto antes.”Noelia Rueda Cáceres, subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional
La funcionaria fue clara con el orden de prioridades. La Avenida Mosconi será la próxima en sumarse, tanto en los tramos que ya están en obra como en los que todavía no, porque el objetivo oficial es empezar a juntar datos de la arteria más cargada de Neuquén lo antes posible. Después, en una segunda instancia, quedarían en carpeta las avenidas Jujuy y Salta, por un lado, y San Martín y Belgrano, por el otro, aunque esa fase todavía está atada a lo que arroje el nuevo sistema en los próximos meses.
Por qué Leloir y Doctor Ramón fueron las elegidas para empezar
La elección del corredor no fue al azar ni fue decorativa. Leloir y Doctor Ramón están entre las arterias más transitadas de la capital y las usan a diario no sólo los vecinos de Neuquén sino también los de localidades cercanas, que entran y salen de la ciudad por esa vía como si fuera una puerta de entrada. A eso se suma un detalle que no es menor: los paneles informativos del corredor, además de regular el flujo, ofrecen mensajes adaptados a cada situación, como alertas por la proximidad de escuelas o avisos sobre imprevistos que aparezcan en la calzada. Es decir, no sólo cuentan autos: también le hablan al conductor.
La pregunta de todos los que manejan a diario
Neuquén tiene 338 intersecciones con semáforo, y la actualización se financia con fondos municipales. La transformación, por ahora, es apenas un tramo, pero ese tramo es el que más se nota en el día a día. Por eso la pregunta que más me hicieron estos días, y que le terminé haciendo yo también a Carlos, es la misma: cuánto tiempo se gana, en serio, en el camino de siempre. La respuesta, hoy, todavía se está midiendo cruce por cruce. Pero lo que ya se ve, incluso desde el primer día, es otra cosa: una ciudad que empieza a dejar atrás el semáforo ciego y empieza a ensayar, semáforo por semáforo, una manera más viva de ordenar el tránsito.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Antártida: descubren un ecosistema oculto tras la ruptura de un iceberg

Escándalo y detención: arrestan a Elías Piccirillo, pareja de Jesica Cirio

Descubren en Turquía 5 majestuosas estatuas romanas de la antigua ciudad de Perge
