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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Latido Riojano

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La IA en la escuela: ni adicto ni abstemio, el estudiante que mejor le va es el que la usa con criterio

Un relevamiento de PISA en más de 40 países muestra que los alumnos que moderan el uso de chatbots de inteligencia artificial sacan mejores notas en ciencias que quienes los usan a diario o casi nunca. La diferencia no la marca la herramienta, sino el modo en que se la mete en la rutina.

FM
Federico MazaTecnología · · 4 min de lectura
La IA en la escuela: ni adicto ni abstemio, el estudiante que mejor le va es el que la usa con criterio

El otro día le pedí a un chatbot que me resumiera un paper de 30 páginas. Me devolvió un párrafo perfecto, con datos, con tono académico y con cero ganas mías de volver a abrir el PDF. Lo guardé como si fuera mío. Después me di cuenta de que no había entendido absolutamente nada de lo que decía. Esa sensación de competencia vacía, la de creer que sabés porque la pantalla te lo dice, es exactamente lo que empieza a preocupar a la OCDE, la sigla con la que se conoce a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el club de naciones ricas que cada tanto nos mide la temperatura educativa.

Qué midió PISA y qué encontró

El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes, conocido como PISA por sus iniciales en inglés, es esa prueba estandarizada que cada cierto tiempo se aplica a chicos de 15 años en más de 80 países. En su última ronda preguntó, entre otras cosas, por el uso de chatbots de inteligencia artificial para tareas escolares. El resultado más jugoso es una curva con forma de U invertida, de esas que dibujan los economistas cuando algo te hace bien en dosis justas y mal en exceso.

  • El 86% de los estudiantes de países de la OCDE usó algún chatbot de IA al menos una vez para una tarea escolar, una cifra que suena abrumadora hasta que uno recuerda que incluye desde una consulta puntual hasta el copy paste completo.
  • Uno de cada cinco alumnos declaró usarla de forma casi cotidiana, un porcentaje que para mí confirma lo que sospechaba: la IA ya es para los pibes lo que era el cable de la compu enchufado al escritorio, una extensión del cuerpo.
  • Los que la usaron con moderación obtuvieron mejores puntuaciones en ciencias que los que casi nunca la usaron y que los que la usaron a diario. La diferencia no fue menor: se nota en el promedio y se nota en la lógica.
  • Los dos usos donde la ventaja fue más clara: resumir lecturas asignadas e investigar un tema nuevo antes de meterse de lleno. Traducido a lo doméstico: la IA funciona como una buena procesadora de la cocina, no como la cocinera que hace todo por vos.
  • El grupo que la usó casi a diario sacó notas más bajas en ciencias que el grupo que directamente no la usó. Sí, leíste bien: los abstemios de la IA les ganaron a los adictos.
“El uso moderado e intencional de la IA para las tareas escolares y el aprendizaje puede estar relacionado positivamente con el rendimiento estudiantil.”Informe PISA de la OCDE

Por qué el exceso jode el aprendizaje

El informe describe un mecanismo que se retroalimenta y que a esta altura ya nos suena conocido: a menor capacidad de lectura crítica, más difícil resulta detectar cuándo una respuesta de IA es incompleta o directamente incorrecta. Y si delegás sistemáticamente las tareas de leer, resumir y razonar en la herramienta, vas acumulando cada vez menos práctica en esas mismas habilidades. Es el equivalente cognitivo de dejar que el GPS te lleve a todos lados: al principio te saca del apuro, a los dos años no recordás cómo volver a tu propia casa. La propia OCDE lo dice con una metáfora deportiva que voy a robarles sin permiso: del mismo modo que no nos ponemos en forma mirando deporte, el aprendizaje no se produce consumiendo contenido, sino como una lucha cognitiva productiva de la mente con material nuevo. Amén.

Vale aclarar un dato para no volvernos locos con el título: el declive en las calificaciones de PISA no arrancó con la IA. El programa lleva registrados más de veinte años de caída sostenida en lectura, matemática y ciencias desde 2003. Es decir, los chatbots no inventaron el problema, pero tampoco lo van a arreglar solos.

El consejo que igual nadie va a seguir

Si sos docente, padre o estudiante, la lectura práctica del informe es bastante directa. Usá la IA como punto de partida, no como destino. Pedile un resumen, pero después abrí el original y verificá que lo que dice sea cierto. Pedile que te explique un tema nuevo, pero después discutile la explicación, buscale las costuras, tratá de mejorarla. En criollo: tratá a la IA como un ayudante al que le pagás por hora y al que no conviene darle las llaves de tu casa. Y si notás que dependés de ella para cada tarea, bajale un cambio antes de que la curva se dé vuelta y termine jugándote en contra. La diferencia, como dice el informe, no la hace la herramienta sino el modo en que la usás. Ni adicto ni abstemio: usuario criterioso, que es la única especie que parece estar rindiendo bien.

FM
Federico MazaTecnología

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