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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Latido Riojano

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La freidora de aire ya le pone IA a la milanesa: ahora sabe qué cocina, cuánto pesa y cuándo la sacás

Las nuevas freidoras reconocen el alimento en la cesta, ajustan temperatura y ventilador en tiempo real y avisan por el celular cuándo revolver o retirar. Más que un electrodoméstico, empiezan a parecerse a un cocinero con ojo clínico.

FM
Federico MazaTecnología · · 2 min de lectura
La freidora de aire ya le pone IA a la milanesa: ahora sabe qué cocina, cuánto pesa y cuándo la sacás

A mí me pasó la semana pasada: tiré papas al horno, me distraje con el celular y terminé comiendo carbonizado con forma de papa. Una lástima. Si hubiera tenido una de estas freidoras nuevas, capaz la cosa terminaba distinto, porque el aparato solo se da cuenta de que la papa se está pasando y corta la cocción antes del desastre. Así, sin pedir permiso.

Las freidoras de aire dieron un salto que va más allá de soplar aire: ahora vienen con inteligencia artificial, cámara y sensores de humedad. En criollo, la máquina mira lo que pusiste en la cesta, mide cuánta humedad suelta y va moviendo temperatura, potencia y velocidad del ventilador sobre la marcha. Vos, mientras tanto, podés estar mirando el partido.

Qué hace la cámara y qué hace el sensor de humedad

  • La cámara distingue si en la cesta hay una proteína, un vegetal o algo congelado, y a partir de ahí elige los parámetros de cocción.
  • El análisis óptico también calcula el volumen y la densidad de la carga, para regular potencia y ventilador según cuánta comida metiste.
  • Los sensores de humedad detectan condensación al inicio y suben el flujo de aire unos minutos, buscando que la superficie quede crujiente.
  • Los algoritmos de visión siguen el color de la comida mientras se cocina y cortan el calor antes de que se queme, como haría alguien con ojo en el horno.
  • El equipo compara la evolución de la temperatura con recetas guardadas en la nube y va actualizando el tiempo que falta, sin que vos toques nada.

El WiFi, que no es un lujo sino un cable a distancia

La conexión WiFi cumple un rol distinto al de los sensores: es el cable invisible que une la freidora con el celular y con los servidores del fabricante. Cuando elegís una receta en la app, le mandás al aparato una programación con temperatura de arranque, duración y cambios para cada etapa. La aplicación, a su vez, te avisa cuándo revolver la cesta o cuándo retirar la comida, así no terminás como yo con la papa muerta.

También se pueden dar órdenes por voz, del estilo "hey, pausá la freidora", mediante asistentes compatibles. Y, como todo aparato conectado que se precie, recibe actualizaciones de software que suman perfiles de cocción o mejoran el consumo eléctrico sin necesidad de cambiar una sola pieza.

Ojo con un dato: estas funciones se montan sobre el mismo mecanismo de siempre, el de circulación de aire caliente con poco aceite. La diferencia no está en cómo cocina la freidora, sino en cómo va regulando las condiciones mientras cocina. Dicho de otro modo, la IA no inventa el fuego: lo vigila para que no se pase.

“Antes le errabas por despistado; ahora le errás porque la freidora no te conoce. Conectala al WiFi, actualizá el software y dejá que la app te avise. Si igual se te quema, el problema ya no es la tecnología.”
FM
Federico MazaTecnología

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