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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La Feria del Libro de Neuquén vuelve al Parque Central con entrada libre y libros desde dos mil pesos

La decimotercera edición de la cita literaria más importante de la Patagonia despliega sus stands entre el Museo Nacional de Bellas Artes y las globas de exposición, con propuestas para grandes y chicos que se pueden recorrer en familia sin pagar entrada.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
La Feria del Libro de Neuquén vuelve al Parque Central con entrada libre y libros desde dos mil pesos

Acá, en el Parque Central de Neuquén, donde el sol cae sobre las copas de los árboles y la gente se cruza con un libro bajo el brazo, volvió a armarse una de esas postales que a mí, como cronista de la vida cotidiana, me siguen conmoviendo: la Feria Internacional del Libro Marcelo Marcelo Berbel llegó a su decimotercera edición y otra vez se plantó en el corazón de la ciudad, justo en el sector que rodea al Museo Nacional de Bellas Artes y se extiende por las globas de exposición, ese espacio amplio, con techo alto, donde las editoriales independientes y los autores regionales suelen armar su pequeña trinchera cultural durante varios días.

Lo primero que quiero remarcar, porque creo que a los lectores de cuarenta, cincuenta o sesenta años les importa saberlo antes de organizar la salida, es que la entrada es libre y gratuita. No hay que pagar ticket, no hay que sacar turno, no hay que pasar por ningún molinete: se entra, se pasea, se curiosea y, si el bolsillo lo permite, se vuelve a casa con un libro bajo el brazo. La feria reúne en esta edición alrededor de ciento cuarenta presentaciones de libros y auditorios temáticos, una cifra que da la pauta de que no se trata de un evento menor sino de la cita literaria más importante de la Patagonia.

Qué hacer el viernes 18 de septiembre

Para quienes estén pensando en ir este viernes 18 de septiembre, la programación combina propuestas bien distintas entre sí, de modo que la jornada puede armarse a medida de cada gusto. Entre las actividades figura una conversación con Martín Sivak alrededor de sus libros más recientes, un Café Literario bautizado Cafelari@s y coordinado por Ana María Cappelletti, y la obra Habitación Macbeth, con dramaturgia y actuación de Pompeyo Audivert, que suele convocar a un público fiel del teatro independiente. También se presenta un proyecto de cortos audiovisuales sobre Referentes de la Memoria Neuquina, a cargo de la Secretaría de Cultura de la provincia, una invitación para quienes quieran mirar la historia reciente desde otro ángulo.

A eso se suma el cine y las clásicas conversaciones con autores, dos clásicos de cualquier feria que se precie, así que la recomendación práctica es sencilla: revisar la grilla antes de salir, elegir dos o tres actividades y dejar margen para perderse entre los puestos sin apuro. La feria no es un trámite, es una sobremesa larga.

Cuánto cuestan los libros y dónde encontrar las mejores opciones

  • Literatura infantil y juvenil desde $2.000 en Editorial Mariscal, el stand preferido por las familias con chicos.
  • Colección Clásicos de Oro a $6.000 por unidad o $10.000 por dos tomos, una promoción clásica de este tipo de ferias.
  • Recreo con libros ofrece literatura general a $4.000 cada título o tres por $10.000, ideal para armar una pequeña biblioteca de a poco.
  • Clásicos a $10.000 por unidad y promociones de tres por $25.000, tanto en Recreo con libros como en Editorial Mariscal.
  • Librería Saber arranca sus opciones más económicas entre $3.000 y $4.000, las novelas de catálogo desde $5.000 y las novedades más recientes desde $40.000.
  • Colecciones de lujo de autores como H. P. Lovecraft y Edgar Allan Poe, alrededor de $70.000, para quienes busquen ediciones cuidadas.

Ahora bien, lo que a mí me gusta destacar de estas ferias, y se lo escuché decir el sábado pasado a Marta, una vecina de Centenario que vino con su nieta de ocho años mientras revisaba los estantes con la misma paciencia con que se mira una vidriera, es que acá se puede comprar sin la presión del shopping. Marta me dijo, mientras le acomodaba el pelo a la nena, que en la cadena de librerías del centro nunca tiene tiempo de mirar nada, y que en cambio en la feria se queda una hora eligiendo un libro como si eligiera una planta en el vivero. Esa imagen, la de elegir un libro como quien elige una planta, me parece que resume el espíritu del lugar.

Y hay algo más que vale la pena subrayar para los lectores que ya peinamos algunas canas: la feria reúne a editoriales independientes y a autores del Comahue y de la Patagonia con títulos que no suelen encontrarse en las grandes cadenas. Es decir, es una oportunidad concreta de acercarse a la literatura regional, a esos autores neuquinos y patagónicos que a veces circulan poco por las mesas de las librerías comerciales pero que en estas jornadas reciben al público en persona, firman ejemplares y conversan con quien se acerque.

La recorrida, entonces, puede combinar tres cosas que a mí me parecen claves: la compra inteligente, con precios que arrancan en los dos mil pesos para los más chicos y promociones por cantidad para los clásicos; el encuentro con autores y editores locales, que es de lo más valioso que ofrece una feria chica como esta; y el.plan cultural, con cine, teatro, café literario y cortos sobre memoria, para completar la jornada. Yo volvería con un mapa en la cabeza, dos o tres actividades elegidas y tiempo de sobra para caminar entre los stands, porque la Feria del Libro de Neuquén, más allá de los números, es sobre todo eso: una invitación a perder el apuro durante una tarde.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

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