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La cordillera cambia el reloj: qué hay que saber para cruzar a Chile desde Neuquén sin quedar varado

Mamuil Malal, Hua Hum, Pino Hachado e Icalma ajustaron sus horarios tras el cambio de hora chileno; las diferencias entre egreso e ingreso pueden complicar al desprevenido.

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Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
La cordillera cambia el reloj: qué hay que saber para cruzar a Chile desde Neuquén sin quedar varado

Le cuento de entrada lo que pasó, porque acá la confusión la pagan los que van apurados. Desde la medianoche del sábado 5 de septiembre Chile se adelantó una hora y, como suele ocurrir cada vez que el vecino trasandino mueve el reloj, los cuatro pasos internacionales que conectan a la provincia de Neuquén con el país vecino reacomodaron sus esquemas de atención. No es un detalle menor: si uno sale a la ruta sin chequear los horarios nuevos, puede terminar mirando un puesto aduanero cerrado y la cuesta de enero antes de tiempo.

El cuadro de situación, para tenerlo claro de una vez, quedó así. Los pasos Mamuil Malal y Hua Hum -los que muchos neuquinos sienten como los más cercanos cuando salen desde Junín de los Andes o San Martín de los Andes- atienden en el mismo rango tanto para salir de la Argentina como para regresar: de 8 a 19 horas en ambos sentidos. Una sola franja, sin sorpresas, ideal para los que no quieren pensar demasiado antes de subir al auto.

Pino Hachado e Icalma: una hora que hace la diferencia

La cosa se complica apenas un poco en los otros dos pasos. Pino Hachado e Icalma tienen horarios diferenciados según el flujo. Para egresar del país hacia Chile la atención va de 8 a 19 horas, igual que en los otros. Pero para el ingreso a la Argentina hay una hora extra: el cruce está habilitado hasta las 20. Es ese tipo de asimetría que, si uno no la conoce, termina devolviéndole a uno la amabilidad de dormir en el auto o, en el mejor de los casos, hacer dedo en una estación de servicio cordillerana.

  • Mamuil Malal y Hua Hum: atención de 8 a 19, tanto para egreso como para ingreso.
  • Pino Hachado e Icalma: egreso hacia Chile de 8 a 19; ingreso a la Argentina hasta las 20.
  • El cambio responde al horario de verano chileno, que rige entre octubre y marzo.
  • Se recomienda consultar el estado de las rutas antes de salir: nieve y hielo son moneda corriente en alta montaña.

La Jefatura de Gabinete neuquina salió a recordar la recomendación con una frase que suena a consejo de madre: organizar el recorrido con tiempo y tener muy presentes los horarios de cierre, porque un cruce que empieza tarde puede llegar a las barreras fuera de término y obligar a esperar hasta el día siguiente. Yo lo escuché de boca de Osvaldo, un vecino de Villa La Angostura que acostumbra subir a Hua Hum cada dos por tres y que me decía, mientras cargaba nafta, que ya lleva dos temporadas completas sin tener que hacer noche en la aduana, justamente porque revisa los horarios antes de salir. Es el tipo de hábito que no luce, pero ahorra una madrugada larga.

Ahora bien, ¿por qué los chilenos mueven el reloj hacia adelante cada año? La historia es de esas que a mí, particularmente, me gusta recordar porque tiene olor a sacrificio colectivo. Hay que remontarse a 1968, cuando una sequía brutal obligó a racionar la energía eléctrica en buena parte del país. El gobierno de entonces decidió adelantar los relojes para aprovechar mejor la luz natural y bajar el consumo en las horas pico. La medida arrancó como una emergencia y terminó volviéndose costumbre: hoy el horario de verano chileno se repite todos los años entre octubre y marzo, con la excepción de algunas regiones del extremo sur y del norte, donde las condiciones de luz son otras. Así que cada vez que un argentino se queja del desfasaje, conviene recordar que el origen del asunto es bastante más terrenal -y más solidario- de lo que parece.

Por las dudas, un recordatorio que nunca está de más cuando empieza a sentirse el fresco en la cordillera: para quienes estén planeando excursiones de fin de semana o viajes más largos, además del horario del paso corresponde consultar el estado de las rutas antes de salir. La nieve y el hielo aparecen temprano en los tramos de alta montaña y un control aduanero abierto de nada sirve si la calzada está cortada diez kilómetros antes. Acá, en esta parte del mapa, la montaña no avisa: muestra el aviso cuando ya es tarde.

Si usted ya tenía pensado cruzar la cordillera en los próximos días, revise los horarios, cargue combustible hasta el tope y lleve un termo cargado. Después, cuando esté del otro lado mirando el atardecer sobre un lago que parece pintado a mano, se va a acordar de este párrafo y va a entender por qué se lo decía. Y si ya cruzó, cuéntenos en los comentarios cómo le fue: a los neuquinos nos gusta saber cómo termina cada viaje, sobre todo cuando termina bien.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

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