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Martes, 20 de octubre de 2026
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Latido Riojano

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Inflación de septiembre en 1,9%: los rubros que no podés postergar y la brecha cambiaria que no afloja

El INDEC volvió a marcar una aceleración en el índice de precios y el dólar blue se sostuvo arriba de los 1550 pesos, en un día donde el riesgo país superó los 650 puntos básicos y la presión sobre el bolsillo llega por las facturas, las cuotas y las prepagas.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura · · 3 min de lectura
Inflación de septiembre en 1,9%: los rubros que no podés postergar y la brecha cambiaria que no afloja

Abrí la mañana con un cielo gris plomizo sobre el viñedo y la térmica todavía sin decidirse entre el fresco y la templanza, esa duda climática que en plena primavera suele jugarle una mala pasada a la vid justo cuando empieza a brotar con fuerza y cada helada tardía se traduce en un racimo perdido que después se nota del surco a la góndola, y la verdad es que mientras recorría las parcelas pensando en cómo sigue el año productivo me llamó la atención que el termómetro económico del país también amaneció con pronóstico inestable, porque el INDEC confirmó esta mañana que la inflación de septiembre cerró en 1,9%, una décima por encima del 1,7% de agosto y un dato que rompe la idea de que la tendencia descendente estaba consolidada.

Lo más delicado del reporte no es el número en sí, que de por sí ya venía trabajando en la zona del 2% mensual, sino los rubros que empujaron la suba: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Educación; Comunicación, y Salud, es decir, justamente los gastos fijos que el hogar no puede postergar ni patear para adelante porque la factura de luz vence igual, la cuota del colegio se paga igual, la prepaga se debita igual y el abono del celular se renueva igual, una combinación que para las familias de ingresos medios termina funcionando como una mochila muy pesada que se vuelve a cargar todos los meses.

El acumulado del año ya roza el 24%

En los primeros nueve meses del año la inflación acumula un 23,6%, un número que en perspectiva muestra que el esfuerzo por domar los precios sigue sin terminar de consolidarse y que para los asalariados se traduce en que cada paritaria abierta termina corriendo de atrás al índice, mientras que para los que producen del lado de la economía real, como los pequeños bodegueros con los que hablo casi todas las semanas, el resultado es el de siempre: los costos suben más rápido que lo que se puede trasladar a precio de botella y la rentabilidad se va licuando mes a mes sin que aparezca un colchón que amortigüe el golpe.

En el frente cambiario, el día tuvo movimiento pero sin grandes novedades: el dólar minorista cerró en el Banco Nación sin variantes, en $1490 para la compra y $1540 para la venta, mientras que el blue se mantuvo en $1560 para la venta en las financieras de la City porteña, apenas $20 por encima del oficial, una brecha que ya parece estructural más que coyuntural.

A esto se sumó un dato que en los últimos meses se instaló como termómetro de la confianza: el riesgo país superó los 650 puntos básicos durante la jornada, una marca que en la práctica encarece el financiamiento externo y termina filtrándose hacia adentro vía tasas más altas, créditos más caros y una incertidumbre que a los pequeños productores nos obliga a financiar la próxima campaña con más cintura que la que quisiéramos.

Lo que el Estado todavía no resolvió

Mientras el cripto se mueve las 24 horas y permite dolarizarse vía monedas estables, los canales formales siguen mostrando rigideces que nadie termina de ordenar, y eso va desde la presión impositiva que pesa sobre el pequeño productor vitivinícola hasta la segmentación tarifaria que sigue sin terminar de definir quién paga el costo pleno de la energía y quién subsidia a quién, así que mientras la inflación de los rubros no postergables sigue marcando el pulso del presupuesto familiar y la brecha cambiaria se sostiene sin aflojar, lo que el Estado todavía no resolvió es la pregunta de fondo que nos hacemos todas las mañanas cuando salimos a mirar el cielo del viñedo: cómo hacer para que producir en Argentina vuelva a ser rentable sin tener que pelearle pulseada a la inflación, al riesgo país y a la brecha cambiaria al mismo tiempo.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura

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