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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Homer el Mero Mero vuelve a la Patagonia con la mochila llena de renacimiento

El rapero nacido en Cutral Co cierra el 30 de octubre en el Círculo Italiano de Cipolletti la última fecha argentina del Resurrección Tour, una gira que arrancó en marzo tras una crisis personal y ya pasó por nueve países. Después viajan a España para terminar el ciclo.

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Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana · · 4 min de lectura
Homer el Mero Mero vuelve a la Patagonia con la mochila llena de renacimiento

Acá, en este sur que siempre tiene una excusa para juntarse alrededor de un escenario, la noticia se cuenta casi en voz baja entre los que todavía no se la creen: Homer el Mero Mero, el pibe de Cutral Co que se crió escuchando rap bajo el viento patagónico, va a cerrar la etapa argentina del Resurrección Tour el jueves 30 de octubre en el Círculo Italiano de Cipolletti. Y después se van a España, seis funciones en el viejo continente para terminar de darle forma a una gira que arrancó como una manera de volver a pararse y se terminó convirtiendo en una cruzada por América.

Lo que tiene de particular este tour es que no nació como un festejo ni como una excusa comercial, sino como una manera de reconstruir la propia vida. A fines de 2024, cuando la mayoría de los artistas apuran discos o llenan agendas para fin de año, Homer decidió parar. Lo contó él mismo, sin demasiados adornos: necesitaba tiempo, distancia de los escenarios y de la vorágine que se arma alrededor de cualquier show. La decisión es una decisión íntima, y por eso mismo llama la atención de que haya elegido volver a la ruta apenas unos meses después, en marzo de 2025, con una gira que bautizó sin vueltas como Resurrección Tour.

Una gira que cruzó las fronteras

Entre una cosa y otra, el mapa del recorrido se fue estirando como una camiseta de algodón al sol: Paraguay, Uruguay, México, Ecuador, Colombia, Perú, Chile y Bolivia, y la mayoría de las provincias argentinas. Son más de 40 plazas en total, un número que para cualquier artista consolidado sería una marca importante y que en el caso de Homer, un rapero que se hizo conocido rapeando en las plazas de la región, tiene algo de hazaña personal. Lo dijo él con una mezcla de asombro y gratitud: “Es uno de los más importantes que hice en mi carrera. Tiene algo de renovación, de empezar otra vez.”

“Los días que no estoy escribiendo, me estoy nutriendo de otras cosas que después las vuelvo en el papel.”Homer el Mero Mero

Hace poco más de dos años, en este mismo sur, el Ruca Che de Neuquén se llenó hasta el techo con su show. Hasta ese momento, ningún artista local había agotado esa sala en esas condiciones, y la noche funcionó como una bisagra en su trayectoria regional. Hoy, cuando uno repasa lo que pasó desde entonces, la imagen que queda es la de alguien que tomó ese envión y lo convirtió en un recorrido internacional con público que canta sus letras de memoria y, en algunos casos, las lleva tatuadas en la piel. “Nunca me imaginé que mi música iba a trascender tanto, que iba a cruzar las fronteras”, reconoció, y agregó que ese reconocimiento lo motiva a seguir.

Esta semana, mientras el tour se va acomodando para la despedida argentina, le pregunté a varios vecinos de la zona qué significaba para ellos que Homer cierre acá. Roberto, que atiende un kiosco de revistas a dos cuadras del Círculo Italiano y que ya fue a verlo al Ruca Che, me lo dijo con la tranquilidad del que repite un credo: “Mirá, para nosotros él es uno de los nuestros. Nació acá, se crió acá, y verlo llenar salas en México o en España es como si a un sobrino le fuera bien en la vida. A mí me da orgullo, qué querés que te diga.” Lo escuché y me acordé de algo que dijo el propio Homer en otra entrevista, cuando le preguntaron cómo hacía para escribir seguido: “Los días que no estoy escribiendo, me estoy nutriendo de otras cosas que después las vuelvo en el papel.” Una frase larga, casi un trabalenguas, que en boca de un rapero suena a declaración de principios.

La cita en Cipolletti, entonces, no es un show más en una grilla apretada: es el momento en el que la gira que arrancó como una manera de volver a empezar se cruza con la región que lo vio nacer y crecer, y en la que cada verano, cada plaza, cada block de barrio todavía se acuerda del pibe que rapeaba en las esquinas. Después vendrá España, vendrán nuevas ciudades y otros escenarios del otro lado del océano, pero antes hay una fecha en la Patagonia que, por un rato, vuelve a poner todo en su lugar.

EC
Ernesto ChumbitaSociedad y vida cotidiana

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