Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Latido Riojano

Latido Riojano

Holder expuso sus dos cuerpos y dejó una advertencia que incomoda: ninguno de los dos era saludable

El ex Gran Hermano mostró una foto de mayo de 2025, cuando pesaba 125 kilos tras meses de aislamiento y PlayStation, y otra de julio, ya en Ibiza y con una definición que él mismo desmintió como logro. Pidió cuidar la salud mental y confirmó un implante capilar.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura · · 3 min de lectura
Holder expuso sus dos cuerpos y dejó una advertencia que incomoda: ninguno de los dos era saludable

Una mañana de mayo de 2025, Tomás Holder se paró frente a la balanza y el número que apareció lo descolocó: 125 kilos. Hacía siete meses que había dejado el gimnasio, se había encerrado en su casa y pasaba hasta doce horas por día jugando a la PlayStation, con una alimentación sostenida en comida chatarra. "No encontraba rumbo, no encontraba soluciones", reconoció al recordar ese tramo, que él mismo vinculó a un mal momento emocional más que a una decisión voluntaria sobre su cuerpo.

Meses después, en julio de este año, el mismo joven llegó a una playa de Ibiza con una definición muscular que llamó la atención en la arena y en las discotecas. Lejos de festejar esa imagen, Holder la desinfló con una frase que funcionó como advertencia: "Mi cuerpo no es real, ni sano y tiene un soporte químico". Es decir, detrás de la foto que circuló como trofeo había cinco meses de control estricto de la alimentación, culpa cada vez que comía y una balanza convertida en verdugo cotidiano.

De la hamburguesa prohibida al cuerpo de Ibiza

Lo que más leó de ese proceso fue algo muy concreto: comer una hamburguesa dejó de ser un gusto para transformarse en un conflicto. El dato aparece como menor, pero describe mejor que cualquier cifra el mecanismo que Holder denuncia: cuando la comida pasa de nutrición a moral, el cuerpo deja de ser un organismo y se convierte en un tribunal. Esa fue la huella que dejó el camino hasta Ibiza, que él mismo describe como insostenible en el tiempo por el "soporte químico" al que apeló para sostener la definición.

Por eso eligió mostrar también la foto de mayo, esa que guardó durante meses por vergüenza, y no solamente la del verano europeo. La intención, según sus propias palabras, fue acompañar a quienes estén pasando por algo parecido: "Cuiden su salud y sobre todo su salud mental", pidió. La advertencia apunta en dos direcciones: el sobrepeso que llega de la mano del aislamiento y los ultraprocesados, y la delgadez o la definición que llega de la mano de la obsesión. Para Holder, las dos imágenes comparten un mismo punto en común, y es que ninguna de las dos representa salud.

  • Mayo de 2025: 125 kilos, siete meses sin entrenar, hasta doce horas diarias de PlayStation y una alimentación basada en comida chatarra. La imagen que guardó por vergüenza y que ahora usa para hablar de salud mental.
  • Julio de este año, en Ibiza: definición muscular que generó elogios en playas y discotecas. Él mismo la relativizó al advertir que no era un cuerpo "real, ni sano" y que requería un "soporte químico" no sostenible.

En la misma conversación, Holder confirmó que a comienzos de marzo se realizó un implante capilar para corregir las entradas, algo que antes disimulaba con el corte de pelo. Negó retoques en el rostro y atribuyó los cambios en sus facciones a la dieta y al uso de barba. De esa manera, completó el inventario de modificaciones que atravesó en el último año y dejó una lectura posible: cada decisión estética, desde el cabello hasta la musculatura, estuvo atravesada por el mismo intento de ordenar un presente que se le había desordenado.

“Mi cuerpo no es real, ni sano y tiene un soporte químico.”Tomás Holder
RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo