El segmento 0.0 triplicó su peso en el mercado de cervezas y Quilmes mueve tres millones de dólares para escalar su producción en Zárate
La cervecera incorporó tecnología para fabricar variedades sin alcohol, sin gluten y con sabores frutales; los precios se equiparan con los de las cervezas premium tradicionales.

El segmento de cervezas sin alcohol alcanzó en lo que va de 2026 una participación del 3% sobre el total de cervezas comercializadas en el país, una cifra que triplica la registrada durante 2024, cuando su incidencia apenas se aproximaba al 1%. El dato, difundido por Cervecería y Maltería Quilmes, refleja un proceso de crecimiento sostenido que ubica a las llamadas cervezas 0.0 en una categoría propia dentro de la industria, con una dinámica comercial que la compañía buscó acompañar con una inversión de tres millones de dólares orientada a ampliar la capacidad productiva de su planta de Zárate.
La planta industrial ubicada en el partido bonaerense de Zárate, a menos de cien kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, fue inaugurada en 1992 y constituye una de las unidades fabriles más relevantes del grupo en la Argentina. En esta oportunidad, los fondos se destinaron de manera íntegra a la incorporación de tecnología productiva: una dealcoholizadora de última generación y readecuaciones en distintas líneas para permitir la elaboración simultánea de cervezas sin alcohol, cervezas sin gluten y variedades con perfiles saborizados, una categoría que la firma incorporó al mercado local en los últimos meses.
La tecnología detrás del 0.0
El proceso de elaboración de cervezas sin alcohol combina etapas de destilación a baja presión con la utilización de levaduras específicas que retiran el alcohol de la bebida sin alterar de manera sensible su perfil aromático original. Con esa tecnología instalada en Zárate, la planta produce actualmente Quilmes 0.0, Corona Cero y Stella Artois 0.0, las tres referencias con las que la compañía busca posicionarse en un segmento que, según sus propios relevamientos, representa el 68% de todas las opciones catalogadas como sin alcohol dentro del universo de bebidas alcohólicas.
El comportamiento del consumidor, según los datos aportados por la empresa, muestra una convivencia entre ambas categorías: el 85% de quienes eligen una cerveza sin alcohol también consume cerveza convencional en otras ocasiones. La fotografía de fondo es que el público habitual de cerveza incorporó la versión 0.0 como una alternativa para determinados contextos, sin que ello implique un reemplazo permanente del consumo tradicional.
Precios en góndola: cuánto cuesta cada variedad
- Quilmes 0.0 en lata de 473 mililitros: alrededor de 2.400 pesos.
- Stella Artois 0.0 en botella de 330 mililitros: cerca de 2.100 pesos.
- Pack de seis porrones de Corona Cero de 330 mililitros: aproximadamente 16.900 pesos (unos 2.800 pesos por unidad).
- Michelob Ultra sin gluten, lata de 473 mililitros: 2.600 pesos.
- Stella Artois Pure Gold, opción sin gluten del grupo, en valores similares a las referencias premium convencionales.
- Brahma FT con notas de limón y pomelo, lata de 473 mililitros: 2.129 pesos.
- Flying Fish con jugo de limón, lata de 473 mililitros: 2.900 pesos.
El rango general de precios ubica a las cervezas 0.0, las sin gluten y las saborizadas en niveles equivalentes a los de las cervezas premium tradicionales, que solían ocupar el escalón más alto dentro de la categoría. La paridad de valores refleja, según analistas del sector consultados por la compañía, una decisión comercial deliberada para evitar que el precio opere como barrera de entrada en un segmento que aún se encuentra en expansión.
Las variedades dulces constituyen la franja más reciente dentro de la estrategia de la empresa. Hace pocas semanas desembarcó en el mercado local Brahma FT, elaborada con notas de limón y pomelo, y en paralelo comenzó a fabricarse en el país la marca sudafricana Flying Fish, una cerveza combinada con jugo de limón que la compañía lanzó con el objetivo de captar consumidores jóvenes y consumidores de tragos con base cítrica.
Qué le cambia al bolsillo de la familia riojana
Para el consumidor riojano, la consecuencia más directa del crecimiento del segmento y de la ampliación de la producción local es una oferta más amplia en las góndolas de La Rioja, con cervezas sin alcohol, sin gluten y saborizadas que hasta hace dos años eran de difícil acceso y que ahora se consiguen en el rango de los 2.100 a los 2.900 pesos por unidad, equiparable al de las cervezas premium. La incorporación de líneas productivas en Zárate no impacta de manera inmediata en el precio final, pero la mayor escala de fabricación abre expectativas de una competencia interna dentro del propio segmento 0.0, lo que podría traducirse en una mayor estabilidad de valores y en una presencia creciente de estas variedades en los puntos de venta del interior del país.
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