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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El Bosque de Arrayanes: una caminata de tonos canela entre los Andes y el lago Nahuel Huapi

A unos 470 kilómetros de Neuquén capital, la península de Quetrihué concentra uno de los paisajes más singulares de la Patagonia argentina. Un recorrido por sus senderos, sus aguas y sus tonos otoñales que sorprenden en cualquier estación.

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Ana Belén CorzoTurismo · · 4 min de lectura
El Bosque de Arrayanes: una caminata de tonos canela entre los Andes y el lago Nahuel Huapi

A unos 470 kilómetros hacia el oeste de Neuquén capital, en la provincia del mismo nombre, la localidad de Villa La Angostura custodia uno de los paisajes más singulares del sur argentino: el Bosque de Arrayanes, que ocupa la península de Quetrihué, sobre las aguas del lago Nahuel Huapi, dentro de los límites del parque nacional homónimo. Quienes lleguen hasta allí se encontrarán con una de las concentraciones más notables de arrayanes de los bosques andino-patagónicos, una especie nativa —conocida botánicamente como Luma apiculata— cuya corteza lisa se desprende en pequeñas placas y deja al descubierto tonalidades canela, rojizas y anaranjadas que varían según la humedad del ambiente y la luz del momento.

Un bosque que se ilumina desde adentro

El arrayán aparece disperso en distintos puntos de los bosques templados patagónicos, pero es la densidad y el porte que alcanza en Quetrihué lo que convierte a este enclave en una excepción paisajística. Los troncos, de tonos cálidos y textura casi satinada, conviven con otras especies del bosque andino y rodean la península por sus costas lacustres. En ciertos horarios, cuando la luz solar atraviesa el follaje verde oscuro, algunos sectores del bosque parecen encenderse desde adentro, como si el canela de las cortezas se volviera luminiscente. El efecto, repetido a lo largo del recorrido, explica la fama del lugar y la insistencia de los guías en recomendar caminatas tranquilas, sin apuro, para apreciar los cambios de luz.

  • Cómo llegar por tierra: desde la zona de Bahía Mansa parte un sendero señalizado que se interna de manera progresiva en el bosque. El recorrido puede hacerse a pie o en bicicleta de montaña, según las modalidades que el Parque Nacional Nahuel Huapi habilite en cada temporada.
  • Cómo llegar por agua: una excursión lacustre por el Nahuel Huapi permite observar la cordillera, la costa boscosa y la propia península como parte de un mismo panorama, con la posibilidad de desembarcar en el bosque.
  • Combinación de trayectos: es posible ingresar por una de las dos vías y regresar por la otra, lo que convierte la visita en una experiencia circular que suma dos perspectivas bien diferenciadas del mismo paisaje.

Horarios, precios y servicios de navegación

Las embarcaciones que conectan Villa La Angostura con la península de Quetrihué operan con frecuencias variables según la temporada alta o baja del calendario turístico, y los valores de los pasajes así como los horarios de salida se actualizan de manera periódica por los prestadores habilitados del lago Nahuel Huapi. En los meses de invierno y de primavera temprana la nieve puede modificar tanto las condiciones de los senderos terrestres como la operatoria de las embarcaciones, por lo que se recomienda consultar el parte oficial del Parque Nacional Nahuel Huapi y de la intendencia del parque antes de emprender el viaje. El ingreso al área protegida suele gestionarse a través de boletos que se adquieren en las oficinas de atención al visitante, mientras que el sendero de Bahía Mansa cuenta con cartelería informativa sobre el recorrido, la duración estimada y los tramos habilitados para bicicleta de montaña.

Recomendación de temporada y visita responsable

Para quien busque la experiencia más completa, los meses de otoño —particularmente entre marzo y mayo— ofrecen un marco privilegiado: la humedad ambiental resalta los tonos canela y rojizos de las cortezas, la temperatura resulta templada y la circulación de visitantes disminuye respecto del verano. Aun así, la excursión puede disfrutarse durante todo el año, siempre que se respeten las indicaciones del personal de guardaparques. La visita responsable en el Bosque de Arrayanes implica mantenerse dentro de los senderos señalizados, no extraer ningún elemento natural —ni cortezas, ni hojas, ni frutos— y retirar todos los residuos generados durante el recorrido. La cartelería del parque marca con claridad los límites de circulación y el estado de cada sector habilitado.

Antes de emprender el viaje desde Neuquén capital, conviene corroborar el estado de las rutas nacionales 22, 237 y 40, que articulan el trayecto hacia Villa La Angostura, y verificar el pronóstico meteorológico de la zona cordillerana. Para consultas oficiales sobre senderos, tarifas de navegación y requisitos de ingreso, los lectores pueden dirigirse a la intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi, dependencia de la Administración de Parques Nacionales, o bien a la oficina de informes turísticos de Villa La Angostura. La autora de esta nota, Ana Belén Corzo, para la sección Turismo, recomienda planificar la visita con anticipación y tomarse el tiempo necesario para caminar sin prisa: el Bosque de Arrayanes, aseguran quienes lo recorrieron, se descubre mejor cuando se le concede al menos una mañana entera.

AB
Ana Belén CorzoTurismo

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