Dos pasos abiertos hacia Chile por Neuquén, pero con hielo y cadenas obligatorias para no quedarse a medio camino
Pino Hachado y Cardenal Samoré están habilitados para todo tipo de vehículos, aunque la calzada se presenta húmeda y resbaladiza en distintos tramos. Vialidad Nacional exige llevar cadenas metálicas y recomienda consultar los partes antes de salir, porque el clima puede cambiar a lo largo del día.

Les cuento de arranque lo que importa para quien tenga pensado poner el auto rumbo a Chile desde Neuquén este lunes: los dos pasos internacionales que cruzan la cordillera por esta provincia están abiertos y habilitados para todo tipo de vehículos, según los partes de primera hora que emitió Vialidad Nacional. La aclaración parece de rutina, pero no lo es cuando uno mira el pronóstico, porque estamos hablando de una jornada donde la lluvia, el hielo y la niebla se reparten el camino y dejan poco margen para improvisar.
Pino Hachado, habilitado pleno pero con hielo y neblina
El parte de Pino Hachado, emitido a las 7.05, marcó habilitación plena. Lo que uno se encuentra arriba, sin embargo, es otra cosa: la calzada está mojada y aparecen sectores con hielo que hacen patinar las cubiertas, hay neblina que recorta la visibilidad justo en los tramos donde más se necesita, y se registra presencia de animales sueltos sobre la ruta, un dato que a mí siempre me pone en alerta porque cambia cualquier cálculo de frenado. Vialidad Nacional agregó riesgo de caída de rocas en el kilómetro 48 y confirmó que equipos del organismo trabajan en el sector, lo que da una idea de la inestabilidad del terreno en esta época.
Cardenal Samoré, abierto con lluvia intermitente y aguanieve en altura
Del otro lado de la cordillera, Cardenal Samoré también funciona con habilitación plena, de acuerdo con el parte de las 7.20. La calzada se presenta despejada y mojada, con lluvia intermitente en los tramos bajos y aguanieve a medida que se gana altura, una combinación que vuelve lentas las maniobras y reduce la adherencia. Vialidad Nacional recomendó aumentar las distancias de frenado y evitar sobrepasos, y también informó que personal del organismo opera en la zona.
El punto en común: cadenas metálicas obligatorias y clima inestable
Lo que comparten los dos cruces es lo que más pesa a la hora de salir: calzada húmeda, clima inestable y la obligación de llevar cadenas físicas en el vehículo. Acá vale una aclaración que parece obvia y sin embargo se repite cada temporada: tener las cadenas en el baúl no es lo mismo que tenerlas puestas cuando el organismo las exige, y las cadenas textiles no siempre son aceptadas donde se piden las metálicas. Antes de arrancar conviene chequearlas, probar el montaje y llevar guantes, porque hacerlo con las manos mojadas y temblando de frío a la vera de la ruta no es ninguna simpática aventura.
- Llevar cadenas metálicas en el vehículo, colocadas y probadas, no guardadas.
- Consultar el parte actualizado antes de salir: la situación puede cambiar durante el día.
- Respetar las distancias de frenado y evitar sobrepasos en tramos mojados.
- Circular con luces bajas encendidas por la neblina y reducir la velocidad en zonas de hielo.
- Chequear el pronóstico local: rige una alerta amarilla por tormentas en toda la provincia, con posible caída de granizo y ráfagas.
Dónde conseguir la información al día
Los partes de Vialidad Nacional se actualizan en argentina.gob.ar/rutasnacionales y por teléfono al 0800-222-6272 y al 0800-333-0073, de lunes a viernes de 9 a 17. Conviene llamar antes de salir, aunque la línea atienda en horario de oficina, porque la lectura del parte publicado puede no reflejar lo que pasó en la última hora. En lo personal, cada vez que crucé en invierno traté de hablar con alguien que ya hubiera bajado del paso esa misma mañana: la diferencia entre un parte escrito y lo que efectivamente se encuentra arriba suele ser de varios quilómetros de niebla y de algún tramo con hielo negro que no figura en ningún reporte.
La voz de la montaña, en un bar de la ruta
Antes de cerrar la nota me acuerdo de algo que me contó Horacio, un vecino de Junín de los Andes que maneja un remise y que cada semana baja gente del lado chileno. Estábamos tomando un café en un bar de la ruta, con el vapor del tazas tapando un poco el frío de la vereda, y él me dijo algo que se me quedó grabado: en la cordillera no gana el más apurado, gana el que respeta el parte. Esa frase me parece la mejor síntesis de lo que hay que tener en la cabeza este lunes: salir con las cadenas puestas, con el tanque lleno, con el celular cargado y con la paciencia de saber que, si el clima cierra, lo razonable es quedarse en el pueblo cercano y esperar a que la montaña afloje.
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