Cuatro por ciento más de persianas bajas en las grandes avenidas porteñas: la calle empieza a hablar de números
Un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios detectó 284 locales sin actividad en julio y agosto sobre las arterias principales de la Ciudad; crecen los ofrecidos en alquiler y caen los puestos a la venta, con un mapa dispar según la zona.

Caminar hoy por algunas de las grandes avenidas de Buenos Aires se parece, cada vez más, a leer un parte meteorológico del comercio urbano: hay zonas donde la persiana metálica bajada durante semanas enteras se volvió parte del paisaje, y otras donde todavía resisten los toldos verdes y las vidrieras encendidas. El termómetro lo acaba de actualizar la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, que entre julio y agosto relevó 284 locales sin actividad en las principales arterias porteñas: la cifra implica un salto interanual de 4 por ciento, aunque muestra una baja de 2,4 por ciento frente al bimestre inmediato anterior.
El número, en sí mismo, no clausura ninguna discusión, pero sí obliga a mirar con más cuidado el reparto. Porque no todos los locales vacíos ofrecen el mismo mensaje: los disponibles en alquiler se dispararon 120,4 por ciento respecto de julio y agosto de 2025, y también treparon 6,9 por ciento frente a mayo y junio de este año, mientras que los puestos a la venta cayeron 32,3 por ciento interanual y 8,7 por ciento intermensual. Dicho de otro modo, sobra oferta para alquilar y faltan compradores para hacerse de un inmueble comercial, una combinación que suele aparecer cuando el crédito se encarece y la expectativa de recuperación se posterga.
Un mapa con pulso desparejo
El pulso, además, late distinto según la cuadra. Avellaneda, Cabildo, Santa Fe, Pueyrredón y tramos de Rivadavia exhibieron retrocesos en la cantidad de locales inactivos: la animación parece haber vuelto, o al menos no haber retrocedido. En cambio, Córdoba, Corrientes y la peatonal Florida registraron aumentos, en algunos casos porque allí se concentra el comercio más golpeado por el cambio de hábitos y por la suba de los alquileres en moneda dura. La lectura fina del fenómeno confirma una sospecha que sobrevuela a los caminantes habituales de la city: la crisis no empuja parejo, sino que castiga con más rigor a las arterias donde el consumo se encareció hasta volverse inviable.
“Cuando ves el mismo local cerrado durante meses en Florida, y a dos cuadras otro con un cartel de alquiler hace más de un año, entendés que el problema no es solo del dueño del negocio, sino de toda la cuadra que pierde movimiento.”Marcelo, comerciante de la peatonal Florida
La Plata: otro termómetro
En La Plata el escenario combinó otra señal: los locales sin actividad en las áreas relevadas se mantuvieron estables respecto de un año atrás, pero subieron 11,1 por ciento frente al bimestre anterior, con 20 establecimientos inactivos contabilizados en julio y agosto. Es decir, la foto platense no empeoró contra 2025, pero sí aceleró contra mayo y junio, lo que sugiere que la dinámica reciente golpea con más fuerza a las capitales del interior que a la propia Buenos Aires, o al menos eso indican estos registros.
- Alimentos y Bebidas y Almacén fueron los rubros de peor desempeño en supermercados porteños durante el primer trimestre de 2026, según el Instituto de Estadística de la Ciudad (Idecba).
- Los autoservicios mayoristas retrocedieron 21,2 por ciento interanual y la venta de electrodomésticos bajó 18,9 por ciento en el mismo período.
- Los shoppings avanzaron apenas 0,2 por ciento, una cifra que en la práctica equivale a un estancamiento casi total frente a la inflación.
- Indumentaria, Calzado, Librería y Perfumería mostraron incrementos, lo que confirma que el consumo se concentra en bienes de ticket más bajo.
A nivel nacional, en tanto, el consumo creció 2 por ciento interanual en julio, con un avance de 0,9 por ciento frente a junio una vez descontados los efectos estacionales, aunque la serie sigue mostrando una dinámica irregular, con meses de suba y baja alternados que no permiten hablar de recuperación sostenida. Lo que se ve en las grandes avenidas porteñas no es, entonces, un derrumbe absoluto: es la postal de una economía que del surco a la góndola —y de la góndola al mostrador— sigue buscando un piso y, mientras tanto, deja más persianas bajas de las que el comercio quisiera admitir.
Queda, como siempre, la cuenta pendiente: el Estado no terminó de resolver el acceso al crédito para pequeños comerciantes, no actualizó los mecanismos de promoción para áreas comerciales golpeadas y tampoco ofreció reglas estables para los alquileres comerciales, tres ejes que, de no moverse, seguirán escribiendo esta misma nota dentro de un año.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

La inflación de enero fue de 2,2%, la más baja desde julio de 2020, y acumuló 84,5% en el último año

Brasil amplía su ventaja: exportó un 60% más de autos a Argentina de lo que importó en el primer bimestre

Cómo regirán las retenciones de Ingresos Brutos en billeteras digitales bonaerenses
