Construir un metro cuadrado en Argentina equivale a 1,41 sueldos netos, el nivel más bajo en cinco años
La relación entre el salario promedio y el costo de obra mejoró respecto de 2023, pero sigue dejando a la mayoría de los asalariados lejos del acceso a la vivienda propia. Un crédito UVA aparece como la herramienta más frecuente para financiar la diferencia.

Valeria Ocampo reconstruyó para este portal la fotografía del acceso habitacional en la Argentina a partir de dos indicadores oficiales: la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) de junio y el valor del metro cuadrado de construcción que difunde la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco). El cruce arroja una conclusión incómoda: construir un metro cuadrado cuesta hoy 1,41 veces el salario neto mensual de un trabajador en relación de dependencia, el nivel más bajo desde junio de 2021.
El RIPTE bruto de junio se ubicó en 1.915.878 pesos y el neto en 1.590.179 pesos. En paralelo, el metro cuadrado calculado por Apymeco alcanzó 2.254.981 pesos, equivalentes a unos 1.503 dólares al tipo de cambio paralelo. Para cubrir ese costo sin destinar un solo peso a otro gasto, un asalariado formal necesitaría su sueldo íntegro más un 41 por ciento adicional.
1,41 sueldos: el retroceso frente al pico de 2023
La comparación interanual muestra un cambio de tendencia. En junio de 2021, con un salario neto de 70.146 pesos y un metro cuadrado a 109.693 pesos, hacían falta 1,56 sueldos para costear la unidad básica. Entre ese año y noviembre de 2023 la brecha se amplió hasta 1,99 sueldos, ya que el costo de la construcción creció más rápido que los ingresos formales. Desde entonces la dinámica se invirtió: los salarios ganaron terreno frente al valor de obra y la relación cayó cerca de un 29 por ciento, hasta el 1,41 actual.
- Junio de 2021: 1,56 sueldos por metro cuadrado, con neto de 70.146 pesos y m2 a 109.693 pesos.
- Noviembre de 2023: pico de 1,99 sueldos, cuando la obra subió más rápido que el salario.
- Junio de 2025: 1,41 sueldos, con neto de 1.590.179 pesos y m2 a 2.254.981 pesos (unos 1.503 dólares).
En términos prácticos, la mejora existe pero no alcanza para cerrar la ecuación por sí sola. Un crédito hipotecario UVA sigue siendo la vía más extendida para financiar la diferencia entre lo que se puede ahorrar y lo que vale la construcción. Según una simulación del Ministerio de Economía, un préstamo de 120.920.000 pesos a tasa UVA más 7 por ciento en 25 años arrancaría con una cuota inicial cercana a 865.098 pesos, equivalente a algo más de la mitad del salario neto promedio actual. El número ilustra por qué la decisión de comprar o construir sigue dependiendo, en la mayoría de los casos, del financiamiento bancario y de la evolución futura del índice de actualización.
Para el bolsillo de la familia promedio, la fotografía se traduce en un esfuerzo concreto: aun dedicando la totalidad de su remuneración neta mensual, un asalariado formal solo cubre poco más de dos tercios del costo de un metro cuadrado edificado. El restante 41 por ciento — más todo lo que demande el resto del proyecto — queda sujeto a ahorro previo, ayuda familiar o crédito, variables que volvieron a ganar protagonismo tras el pico registrado en noviembre de 2023.
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