Central levantó la Supercopa y dejó a Estudiantes envuelto en bronca
El Canalla se impuso 3-1 en Santiago del Estero con un penal de Di María que el Pincha no perdona. El final fue caliente: piñas, túnel caliente y aplausos irónicos en la premiación.

Lo vi sentado en el sillón, con el mate en la mano y todavía sin entender bien cómo se nos fue la tarde en Santiago del Estero. Rosario Central le ganó 3-1 a Estudiantes y se quedó con la Supercopa Internacional en el Madre de Ciudades, pero el resultado fue apenas una parte de la historia. Lo demás lo vimos todos: un penal discutido, un túnel convertido en ring y una premiación con más silbidos que aplausos.
El penal que desató la tormenta
La jugada clave llegó con el partido todavía abierto. Darío Herrera sancionó penal por un contacto de González Pirez sobre el Churry Copetti en la entrada del área, una decisión que llegó después de que el VAR lo convocara a revisar la acción. Fideo Di María cambió el remate por gol y desató el primer round de reclamos del Pincha. La bronca visitante no se quedó ahí: también cuestionaron una infracción de Elías Verón sobre el Tanque Gaich, en la que pedían segunda amarilla, y una mano de Nacho Ovando dentro del área que el árbitro dejó pasar. Minutos después de la falta sobre Gaich, Almirón reemplazó a Verón, que ya estaba amonestado, como buscando cortar el castigo antes de que el juez lo mandara a las duchas.
Del campo al túnel: la violencia se descontroló
El pitazo final no apagó nada. Lo que empezó en la cancha siguió en el túnel hacia los vestuarios, con empujones, piñas y un clima que se salió de cualquier protocolo de una final. La Brujita Verón, presidente del Pincha, reaccionó desde la platea con una sonrisa helada y aplausos irónicos apenas Herrera cobró el penal. Después del partido volvió a cruzarse con el árbitro y tuvieron que separarlo mientras se iba encima del juez.
Cuando llegó la premiación nadie tenía claro si Estudiantes se iba a presentar. Verón confirmó que los jugadores iban a subir igual, para no quedar fuera de la foto. Pero el malestar siguió a la vista: cuando Chiqui Tapia, presidente de la AFA, entregó las medallas a Herrera y sus asistentes, los futbolistas del Pincha aplaudieron con ironía, como marcando el tono de la noche. Minutos más tarde, la Bruja sí saludó al Canalla y felicitó a Central por el título.
El antecedente que cargaba la final
- En los play-offs del Clausura, los jugadores de Estudiantes habían recibido de espaldas a Rosario Central, después de que la AFA lo proclamara campeón de la Tabla Anual a fines de noviembre de 2025.
- Ese partido lo ganó el Pincha con un gol de Cetré.
- Antes de esta final, Ovando había calificado aquel recibimiento como una falta de respeto.
- El cruce entre ambos venía picante desde la previa y la final terminó de confirmarlo.
Central terminó festejando y Estudiantes terminó masticando bronca, con tres jugadas puntuales que el VAR y Herrera dejaron en el debe del lado rojinegro. Lo que queda, más allá del trofeo, es la sensación de que esta Supercopa se va a recordar más por el final que por el gol del Fideo.
Lo que viene en el fixture de la semana
Central debuta en el Apertura recibiendo el sábado a las 19 en el Gigante de Arroyito, mientras que Estudiantes abre su camino el domingo a las 21.15 en el Uno, con la cabeza todavía puesta en Santiago del Estero. Habrá que ver si la bronca se aplaca o si el fantasma de la final sigue dando vueltas.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



La AFA postergó los partidos del lunes por la muerte del papa Francisco
