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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Latido Riojano

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Call of Duty: Modern Warfare 4 calienta motores con DMZ, una modalidad de extracción con base, botín y un debut previsto para octubre de 2026

Activision e Infinity Ward detallaron cómo funcionará el nuevo modo inspirado en la extracción: progresión propia, una base con estaciones desbloqueables y un mapa que reúne más de sesenta puntos de interés distribuidos entre las dos Coreas.

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Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura · · 4 min de lectura
Call of Duty: Modern Warfare 4 calienta motores con DMZ, una modalidad de extracción con base, botín y un debut previsto para octubre de 2026

A casi dos años vista, la industria del videojuego ya empieza a marcar en el calendario el 23 de octubre de 2026, fecha en la que Call of Duty: Modern Warfare 4 llegará a las tiendas con una apuesta fuerte en el segmento de los modos de extracción, un terreno que la franquicia nunca había pisado con esta profundidad. La propuesta se llama DMZ y fue presentada en detalle por Activision e Infinity Ward como una experiencia paralela al multijugador tradicional, con reglas propias, una economía interna y una manera muy concreta de castigar a quien se confíe: en DMZ, lo que se pierde en el campo, se pierde.

Lo primero que hay que entender es que el progreso del jugador dentro de DMZ no compartirá carril con el del resto del juego. Activision confirmó que existirá una progresión propia que va del nivel 1 al 70, independiente del rango que pueda tener el mismo usuario en otros modos de Modern Warfare 4. Esa decisión no es menor: implica que el tiempo invertido en la modalidad tendrá recompensa concreta y que el ecosistema del título queda planteado como un compendio de sistemas que crecen por separado, algo que la saga viene explorando desde entregas recientes.

La base como centro de gravedad

Antes de cada incursión, el jugador pasará por la Base de Operaciones Avanzada, identificada en la interfaz como FOB. Allí se administrarán los operadores, se elegirá el arsenal con el que se saldrá al mapa y se planificará la misión. La FOB funcionará además como recompensa: cuando el operador regrese con vida y con el inventario cargado, podrá invertir lo obtenido en ampliar ese centro de mando, que irá creciendo a medida que se desbloqueen estaciones.

  • Almacén y armamento, disponibles desde el primer despliegue.
  • Órdenes de DMZ, que marcarán los objetivos de cada partida.
  • Kits de supervivencia, pensados para preparar la incursión.
  • Galería de tiro con blancos ubicados a más de 100 metros, útil para probar armas a distancia real.
  • Gestión de operadores con rasgos mejorables, que subirán de nivel con el uso.
  • Impresora 3D, que se desbloqueará más adelante y permitirá fabricar equipo.
  • Vendedor con inventario diario, que rotará su oferta cada jornada.
  • Armero, que exigirá Dinero DMZ o Manuales de Armas como moneda de cambio.

Hajin, el tablero de juego

El mapa elegido para esta primera entrega de DMZ se llama Hajin y promete una escala inusual dentro de la saga: más de 60 puntos de interés distribuidos a ambos lados de la frontera entre las dos Coreas, con localizaciones emblemáticas como una prisión, una base aérea y un centro nuclear donde el riesgo radiológico será un factor más a la hora de planificar movimientos. Para moverse por ese escenario, los jugadores podrán subirse a vehículos terrestres, helicópteros, transportes acuáticos e incluso aprovechar el trazado ferroviario.

La amenaza, según describieron los desarrolladores, será dinámica. No será lo mismo una patrulla de infantería ligera que un escuadrón de caza con armamento pesado, y la diferencia entre ambas situaciones dependerá del nivel de exposición que el equipo vaya acumulando. A eso se sumarán llaves ocultas que abren accesos subterráneos y jefes itinerantes como Colossus y Deathstalker, a los que habrá que localizar y derrotar para hacerse con materiales de fabricación y con botín de alto valor, dos categorías que en DMZ no se obtienen de otra manera.

Cada vez que el operador regrese a la FOB, el sistema emitirá un Reporte de Acción que evaluará cómo salió la misión. Ese reporte no es decorativo: alimentará directamente el progreso del nivel 1 al 70, por lo que morir en el intento o volver con las manos vacías tendrá consecuencias concretas. El espíritu del modo es el de la extracción: salir con vida, conservar lo recogido y reinvertirlo en la base, una dinámica que jugadores familiarizados con títulos como Escape from Tarkov o el ciclo de incursiones de otros shooters reconocerán de inmediato.

En el plano comercial, el juego llegará a PC a través de Xbox en PC, Battle.net y Steam, y a consolas en PS5 y Xbox Series X/S. Quienes adquieran por preventa las ediciones digitales Estándar o Bóveda podrán ingresar a la campaña desde el 16 de octubre de 2026, una semana antes del lanzamiento general. Esa ventana anticipada se convirtió en una tradición para la franquicia y, en esta oportunidad, funcionará como una suerte de prueba de fuego para medir la respuesta del público antes de que el juego completo salga al mercado.

Lo que todavía queda en el tintero

Más allá del entusiasmo que despierta una modalidad de extracción firmada por Infinity Ward, lo cierto es que todavía hay varios puntos que la propia Activision no terminó de cerrar. La editora no abundó en cómo se resolverá el equilibrio entre los jugadores que ingresen con equipo de alto nivel y los que recién comiencen, una de las críticas más habituales a este tipo de sistemas. Tampoco se explicó de manera detallada de qué forma se mitigará la presencia de que se dedican a cazar operadores solitarios para quedarse con su botín, un comportamiento que en experiencias similares suele arruinar la curva de aprendizaje de los recién llegados. Son preguntas que, por ahora, quedan flotando hasta que el juego se ponga a prueba de verdad el próximo octubre.

RQ
Rosa QuinteroCampo y vitivinicultura

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