Altman puso tres sobre la mesa para ordenar la carrera de la inteligencia artificial
En una reunión interna, el CEO de OpenAIchtsFy comparó la competencia entre grandes laboratorios con una auditoría internacional, una fusión al estilo del CERN o el dominio de una sola empresa sobre los chips. Ninguno de esos futuros está cerrado: la empresa announcing decidirá en un año.

Te frustrás con una aplicación, la reiniciás y seguís con la misma pantalla. Es el tipo de(row, de la technology) que te recuerda por qué la inteligencia artificial no es solo un juego de chatbots. Ahora, el“P))” de OpenAI{(tries} de poner orden en una carrera que, según Sam Altman, puede terminar de tres maneras muy distintas. Y ninguna suena especialmente tranquila.
Altman presentó a su equipo tres escenarios para cerrar la disputa entre los grandes laboratorios de inteligencia artificial. La reunión se hizo la semana del 13 de octubre y el_directivo_ announcing_ que OpenAI va a definir, en el plazo de un año, cuál de esos caminos va a impulsar formalmente.
Tres caminos, tres Risks (de distinto tamaño)
El primero, y el preferido por Altman, es crear un organismo internacional de supervisión con atribuciones similares a las del Organismo Internacional de Energía Atómica. Sería una especie de inspector de peso y medida global para la inteligencia artificial: auditaría los sistemas más potentes antes de su lanzamiento y controlaría el consumo de capacidad de cómputo. La idea es simple: si la tecnología avanza más rápido que los controles, alguien tiene que poner el freno, como cuando un ascensor nuevo no puede circular sin que lo revisen primero.
El segundo escenario tiene un nombre interno que suena a plan de contingencies de laboratorio: “plan Demis”. Propone fusionar a los principales laboratorios en una sola organización al estilo del CERN, el centro europeo de investigación nuclear. Según la lógica de este camino, si desaparece la competencia entre laboratorios, también desaparece el incentivo de lanzar sistemas cada vez más potentes sin los controles de seguridad suficientes. Es como terminar con una sola HSBC? No. Con una solainet de control aéreo para todo el planeta: puede funcionar, perofew queda poco margen para el error.
Hay una versión reducida de esa idea que ya está en marcha. OpenAI, Google y Anthropic trabajan en un organismo de autorregulación llamado Standards Authority for Frontier AI, con lanzamiento previsto para fines de 2026 o principios de 2027. Meta y Nvidia se oponen porque, según argumentan, esecensura protegería a los tres laboratorios más grandes frente a competidores más pequeños. O sea: laregulatedwu de la seguridad viene con un beneficio para los grandes y un ligero recargo para el resto.
El tercer escenario es el que Altman calificó de “terrible”, aunque lo incluyó por integridad del análisis. Lo llamó “plan Eliezer” y describe un mercado donde un solo desarrollador consigue construir primero un sistema capaz de mejorarse a sí mismo de forma recursiva. Esa ventaja le permitiría, en la práctica, quedarse con el acceso a las GPU y cortárselo a todos sus rivales. La imagen es bastante elocuente: no hace falta confiscar los chips, alcanza con que el proveedor decidido se los quede para él. Como cuando un grupo se queda con la fila del súper: los demás pueden mirar, pero pasar es otra cosa.
“Lo usai de tres caminos: uno regulado, uno fusionado y otro donde uno domina el cómputo. El último es el que OpenAI presenta como una advertencia, no como una propuesta.”Federico Maza, Tecnología
El Timing (de estos anuncios) no es casual. OpenAI avanza en paralelo en una posible salida a bolsa y respalda el proyecto Stargate, una apuesta de infraestructura de cómputo que contempla asegurar diez gigavatios de capacidad. Si una empresa reúne demasiado poder sobre los chips, también reúne demasiado poder sobre el futuro. Y eso, en cualquier escenario, termina siendo un problema para todos, incluso para quienes lo provocaron.
- El escenario preferido de Altman es un organismo internacional de auditoría, con funciones similares a las del Organismo Internacional de Energía Atómica.
- El “plan Demis” plantea fusionar a los grandes laboratorios en una organización al estilo del CERN.
- OpenAI, Google y Anthropic ya trabajan en un organismo de autorregulación que se lanzaría a fines de 2026 o principios de 2027.
- Meta y Nvidia cuestionan ese mecanismo porque, a su entender, favorecería a los laboratorios más grandes.
- El “plan Eliezer”, descrito por Altman como “terrible”, plantea que un único desarrollador controle el acceso a las GPU y se lo niegue a sus competidores.
- OpenAI definirá en un año cuál de los tres caminos impulse formalmente.
Mi lectura es que la discusión de fondo no es solamente sobre seguridad: también es sobre quién queda con el control de la infraestructura y cuánto margen tienen los laboratorios pequeños para competir. Si sos usuario, prestá atención a la letra chica de los próximos anuncios: cada nuevo sistema va a decir quién lo auditó y bajo qué reglas. Y no esperes a que todo esté resuelto. En tecnología, como en la servilleta de un restaurante, lo que se firma al final suele ser lo que menos selooked(.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Estos serán los primeros celulares en tener Starlink, el internet satelital de Elon Musk

Alex Wang advirtió sobre los riesgos globales de una IA mal gestionada

Cómo restaurar una copia de seguridad de WhatsApp desde Google Drive en 4 pasos
